Vados era muy hermosa,muy inteligente y se sabía poseedora de ambas cualidades,por tanto derrechaba seguridad y un poco (bastante) de soberbia. Algo que acentuaba con la postura que tomó en esa silla, de alto respaldo,como un sitial destinado a la realeza.Ella misma parecía sacada de una portada de revista de empresarios exitosos. De hecho trabajaba en una empresa publicitaria y tenía un buen cargo ahí. Me miraba levantando un poco la cabeza,como si discretamente oliera algo desagradable de lo que buscaba distancia y su sonrisa,era como el filo de una navaja de afeitar;delgada y aguda. Su postura totalmente cerrada,no hacía más que gritar,el absoluto rechazo a mi persona.
Su hermana estaba de pie,tras ella,descansando las manos sobre el repaltado de la silla,en claro apoyo a lo que Vados pensaba y diría. Esa chica,la de las colas,
tenia los ojos de su padre. De todos los hijos de Tannat,ella era la única que heredó sus ojos. Me distraje un momento,observando ese detalle y recordando que Korn,tenia el perfil de Tannat. Aún que la mirada de esta muchacha era muy diferente a la de su progenitor.Había allí un destello como la punta de un alfiler envenenado. Me asustaba más que Vados.
Y claro,yo ahí. Abordada y dejada en una posición desventajosa en todos los sentidos. A medió despertar y sentada en una cama,sin ninguna defensa.Reducida,acorralada como un pequeño ratón entre dos gatos y un muro, por el no podía trepar. La posición de la silla no me dejaba levantar ¿qué podía hacer sino oír el discurso inquisidor?
-bueno señorita profesora, tenemos poco tiempo comencemos ya-me dijo Vados.
Sonó como un doctor que dice: "será rápido e indoloro" y todos sabemos que no lo será. Fue breve si,pero se sintió como si me hubiera acostado en una cama de espinas a la cual me hubieran empujado. La forma despectiva en que usaba la palabra "profesora",el ataque a mi origen y todo lo que puedes esperar de las harpihijas...Bueno no es justo llamarlas así,a la larga sólo estaban defendiendo a su padre de una arribista potencial y,desde luego,su patrimonio e intereses.
Mientras escuchaba a esa mujer, mis ojos intentaban confrontar a la que estaba atrás y mientras lo hacía,no podía evitar pensar en todas las personas que había conocido y que eran como Vados. Básicamente había dos formas de lidiar con ellas. Una es mantener la cabeza baja y la otra es responder. Sin embargo,se haga lo que se haga no se cambia mucho el asunto. Si te mantienes sumiso,te pasarán por encima cada vez que quieran y si te alzas,te pasarán por encima también,aunque se lo pensarán un poco más. Para mi suerte Vados atacó donde ya no dolía o bien, simplemente no quiso ser más ruda porque escondía otro objetivo. La verdad nunca llegue a estar segura de sus intenciones, en ese momento.Aún así logró incomodarme con esa encerrona. Me puso de mal humor porque si ahí algo que odio es que me ataquen en manada. En especial alguien como Vados,que no necesitaba a nadie más. La primera línea de su párrafo me había gustado,pero el texto completo me decepcionó. Leer ese libro sería algo que haría sin interés y casi por obligación.
Al fin sólo se me quedó mirando, para decirme que no tenía intenciones de interferir con las acciones o decisiones de su padre. Que trataría de llevar una relación cordial conmigo y con la que viniera después de mí,que esperaba estuviera más a la altura de su padre y su familia.
-eso es todo señorita profesora...
-aun no soy profesora-le dije.
-no,por supuesto que no. Es sólo una estudiante-señalo haciendo énfasis en la última palabra-entonces ¿como le gustaría que la llame? Dada las circunstancias referirme a usted sólo por su nombre,seria...
-seria lo correcto-la interrumpío su hermana.
Para entonces,yo estaba más despierta y como ellas no tenían pensado apartarse termine por pararme sobre la cama,para poder brincar a la alfombra.
-algunas personas me llaman Bel, otras me dicen Belu;pero la única forma en que me gustaría que ustedes me llamarán es: mamá-le dije al tomar mis zapatos,para salir de ahí lo más rápido posible. No quería una réplica.
Cuando salí al pasillo,con los zapatos en la mano,me encontré con Tannat. Me sonrió y se llevó en dedo índice a la boca,pidiendo que guardara silencio. Me quedé ahí,algo perpleja. Después le seguí, pensando que lidiar con esa familia era bastante complicado y estresante. Como para terminar con una gastritis emocional.
El resto de la jornada fue menos tensa,pero sólo quería irme a casa y dormir un poco. Pocas veces me sentí más aliviada,que cuando Tannat,me ofreció llevarme a mi hogar. Mientras miraba por la ventanilla del vehículo, recordaba el almuerzo y reposaba los rostros,nombres de todas esas personas. También contemplaba las ideas que surgieron en esa jornada,para escribir nuevas historias. Hace tiempo que no pensaba en llevar mi cine mental,a un trozo de papel. Eso era bueno y no puede evitar sonreír mientras, entrelazaba la realidad a la ficción en una mezcla homogénea,en la que me veía hundir el dedo para saborear el resultado.
-que sonrisa más singular es esa- comento Tannat-nunca antes la había visto. Parece que estás disfrutando de algo ¿me permites participar?
Lo mire,pero no respondí. En lugar de eso solté una breve carcajada.
-lo siento-le dije y volví los ojos al paisaje.
-¿Como describirías este día?-me pregunto después de un rato-si fuera un libro ¿qué título llevaría este capítulo?
-la entrada a la ciudad de las lanzas-conteste y el río.
-buen título,aunque yo lo hubiese llamado: "El milagrosa escape de Lady Bel". Diez segundos más y Vados te come viva-añadió sonriendo algo divertido.
-¿la hubieras dejado?
-si,porque estoy seguro que hubieses logrado escapar de sus fauces. No eres alguien frágil, como tu aspecto puede hacer creer. Tampoco fácil de callar. Bien podrías dar una digna confrontación a mis hijos,pero no les ganarás.
-no quiero pelear-fue todo lo que respondí a eso.
-no,claro que no-dijo y casi suelta uno de esos suspiros de fatiga- por favor,no te enfades...
-no estoy enfadada-dije con el tono de voz,que tendría una guillotina-pero en represalia te dejaré diez minutos,a solas,con mi tía. Cuando te toque conocer a mi familia.
-eso me encantaría.
-ya veremos que dices después de tener una charla con esa mujer-le dije.
-esa mujer-repitió como para reflexionar-no eres muy cercana a ella ¿me equivoco?
-no...a nadie en realidad-le dije-mi familia es muy numerosa,en especial por parte de padre,pero cada quien hace lo suyo. Hasta tenemos un lema: "cada quien mata su toro" y sabemos aplicarlo muy bien.
No volví hablar por un rato.
-de todas formas sería interesante conocer a tu familia- comento-saber porque esta tía tuya,es tan perfecto resarcimiento. Supongo que me lo merezco.
-supongo que me pusiste a prueba y supongo que aprobé-le dije medio pensando-pero está posición no es desconocida para mí.Eso me da ventaja. Mi madre estuvo en la misma. Nunca la aceptaron.
-entonces no has de contar con mucho apoyo para...
-¿sabes? En la escuela tuve un maestro de biología,que se definía así mismo como un doctor frustrado-le dije-una vez nos dió a todos un consejo. Dijo: "no sean tontos,no esperen el apoyo de su familia o amigos para ir por sus sueños. Y tampoco desperdicien su vida en pos de esos sueños". Lo recuerdo, no porque fuera un buen consejo sino porque era diferente a lo que nos venían diciendo y,con el tiempo,le he dado razón.
El vehículo ve detuvo todavía a varias cuadras de mi casa. Era temprano,pero el sol oculto tras ese cinturón de montes oscurecia la zona,antes de la cuenca.
-yo no necesito el apoyo de las personas entorno a mí,para ir por lo que quiero. Soy capaz de hacer mucho y abandonar todo, por una meta a alcanzar.No me considero egoísta por eso,pero si bastante imbécil-le dije ahora sonriendo-quiero contarte algo,Tannat y está es la prueba a la que te voy a someter. ¿Recuerdas cuando te hablé de Héctor?
-si,lo recuerdo muy bien-dijo y sonó bastante grave.
-bueno,no te conté todo y es hora de que sepas lo que pasó.
