Los amaneceres siempre en esta época eran hermosas, se llenaba el cielo de tantos colores y el frío que los acompañaba era la perfecta combinación para verlos mientras tomabas un rico chocolate caliente y que a lado este la persona más importante para ti.
-A él le encantaba los amaneceres-le dije al cachorro.
Llevo casi tres días en este lugar mágico con mi pequeño cachorro. Llevo tres días alejada de mis hermanos, tres días sin llamadas, sin mensaje y sobre todo sin contacto físico.
Chase, Hannah y Nick nunca saben a dónde voy cuando me desaparezco pero solo saben que estoy bien y que no me tiene que molestar, que simplemente me alejo para estar sola.
-Bueno, ¿entonces tu qué piensas que tengo que hacer?-pregunte aun sentada en el tronco viendo el amanecer que estaba a minutos de aparecer por el cielo negro que ahora se encontraba.
Pensaran algunas personas que hablar con gente que no está contigo y que no son reales es algo raro y que eso demuestra una enfermedad de psicópatas.
Pero yo lo llevo haciendo ya tanto tiempo que esas palabras que dicen la gente dejaron de afectarme. A veces cuando necesito hablar con alguien encuentro algún lugar lejano de la humanidad y hablo con él.
-¿Debería regresar a la antigua yo o simplemente debo ser la que ahora soy?-volví a preguntar.
Puedo imaginar su sonrisa y como rodaba los ojos cada vez que yo decía cosas graciosas sin sentido.
-Tienes razón, tal vez ni siquiera debería pensar en la primera opción-dije sonriendo, tome un poco de mi chocolate caliente y acomode mejor a Max entre mis pierna.
-Enserio me haces falta aquí, tanta falta que tengo que venir aquí y hablar contigo o pretender hablar contigo como si eso me acerca más a ti- hable con un nudo formándose en mi garganta.
Odio el silencio.
Era lo que más se escuchaba en los mejores momentos de mi vida antes de que todo acabara pro eso lo odio con mi alma.
-¿Sabes que rompiste tu promesa verdad?-pregunte a la nada.
-¿Sabes que no cumpliste lo prometido?-pregunte nuevamente derramando por novena vez lágrimas.
-Me prometiste que ibas a luchar, pero hiciste todo lo contrario-dije con la lagrimas saliendo de mis ojos a mares.
-Yo te dije que no lo hicieras, que no me obligaras, pero aun así lo hiciste y eso es algo que nunca te voy a perdonar-dije.
Limpie mis lágrimas.
El enojo empezó a crecer dentro de mí.
-¡Oíste nunca te voy a perdonar!-le grite al cielo.
Me pare enojada y empecé a empacar las cosas, mochila, sabanas, tienda de acampar, lámparas, comida, y todo lo que había traído. Le coloque la correar a Max y empecé alejarme de él.
-¡Nunca te perdonare!, me destruiste-fue lo último que dije antes de bajar de la cima y caminar a la cruda realidad de que mi vida es nuevamente una porquería.
************************
Llevaba una hora manejando de regreso a casa. No sabía que iba a encontrar al llegar en ella, tres días son pocos para personas normales pero para mi pequeña familia de locos es mucho tiempo.
Pero primero tengo que hacer una parada antes de llegar a esa casa de maníacos.
Estacione el coche afuera (como hace ya muchas veces lo había echo) y camine con Max hacia la puerta. Toque y espere unos segundos antes de que alguien abriera.
-¡Oh vaya!, no te esperábamos hasta mañana Ness-dijo la Señora Gris, le sonreí y le pase a Max.
-¿Cunado volverás por el?-pregunto una vez que lo alzo entre en sus brazos.
-¡Tal vez en una semana regresare!-dije entusiasmada, pero por dentro escondía mi tristeza por dejar a mi mejor amigo.
-¡Genial!, ¡ te lo tendremos listo!-dijo feliz, asentí y le di un beso a Max en su cabeza para después irme.
Camine hacia mi coche de nuevo y me subí, mire como La señora Gris jugaba con Max, lo que provoco que saliera una sonrisa de felicidad que hace mucho que no aparecían en mi cara.
(Acertaste nuevamente, tendré que tachar eso de la lista)
Me dije a mi misma antes de acelerar hacia mi casa y hacia mi familia loca.
Veinte minutos más tarde y estaba estacionándome en la cochera de mi casa, me baje y saque mis cosas y me encamine hacia la puerta.
Subí las escaleras del porche y antes de que yo abriera la puerta, esta se abrió dejándome ver a una Hannah con bata y tubos en su pelo.
¡Oh no esto huele a fiesta!
-¡Por fin llegas!-dijo para abrazarme, la recibí un poco cansada y ella lo noto porque se apartó de mí y me miro detenidamente.
-¿Noches difíciles Ness?-pregunto a lo cual asentí empezando a sentir como la vista se me nublaba por las lágrimas que no quería dejar salir, Hannah me abrazo nuevamente y al separarse de mi me sonrió.
-¡Creo que necesitáramos a nuestro mejor amigo en esta ocasiones!-dijo para alejarse de mí y abrirme la puerta para que pasara, una vez adentro de mi casa, cerró la puerta y se puso enfrente de mí.
-¿Verdad?-pregunto refiriéndose a nuestro amigo y mi única respuesta fue asentir.
Y fue como despertar a la vieja Hannah, porque una sonrisa de maldad pura y travesuras apareció en su cara .
SIGUE LEYENDO Y VOTA
ESTÁS LEYENDO
Ella la... ¿chica mala?
Novela JuvenilElla no es definitivamente normal. Ella sobre pasa la locura y el peligro al mismo tiempo. Ella no es como las otra chicas, no le importar ensuciarse. Ella simplemente es única. Un cambio se necesitó para que volvieran a topar caminos. Él es un chi...
