Valentina
Después de colgar con Gabriel, me meto a la ducha, apenas tengo cuatro horas para estar lista.
Busco en mi clóset y saco un vestido negro entallado, ni muy sencillo ni muy provocador, quiero verme linda para el, para mí Gabriel. Maquillaje y ondas en mi cabello.
Se acerca la hora y estoy nerviosa, tengo un poco de nauceas pero son muy pocas, me meto a la boca un dulce de gengibre ayuda a la nauceas, y espero.
Tocan el timbre y siento mariposas en mi pansa, buen no sé si sean mariposas o sea en pequeño individuo que crece dentro de mí.
-Hola, pasa Gabriel.
Está tan guapo como siempre, tiene un poco de barba, y le queda general.
Me besa la mejilla y yo me quedo ahí parada como estúpida.
-Valentina te vez hermosa.
-Gracias, tu también te vez.
-Dudo que me vea hermosa. Dice sonriendo.
-No, éste digo, tu también te vez muy bien.
-Gracias, Nos vamos?
-Claro.
Me lleva a un restaurante muy elegante, como música en vivo.
-Sabe Valentina, te vez realmente linda.
-Gracias Gabriel.
Pedimos la cena, pasta para los dos y agua mineral.
-Sabes Gabriel, es muy raro estar embarazada, aún no me acostumbro ni a decirlo si quiera.
-Lo se Valentina, para mí también. Pero me imagino a una pequeña con tus ojos muy parecida a ti.
-Oh no Gabriel, te arrepentirás de decir eso, yo de niña fui muy diferente, mmm fui muy traviesa.
-Es así como me la imagino, con sus coletas y muy traviesa.
-No sabes lo que dices Gabriel!
Reímos un poco.
-Que hay de tí? Cómo fuiste de niño?
-Muy serio, estuve en un internado Católico. -Solo veía a mis padres en vacaciones, soy hijo único y mi padre murió cuando yo tenía 21 años.
-Gabriel, bueno a todo ésto cuántos años tienes?
-36 años Valentina.
-Gabriel si te das cuenta que casi no nos conocemos?
-Valentina, claro que te conozco, se que muerdes tu labio inferior cuando estás nerviosa, se que te gusta el color negro y que te gustan los búhos, pues siempre traes algún accesorio y que te gusta las baladas, que amas el olor a lavanda y cenar ligero pero tu comida favorita son más hamburguesas sin la carne, siempre la haces para un lado, claro que eres vegetariana, bueno no comes carne.
-Si Gabriel, si me conoces
-Pero sabes Vale, quiero conocerte más, poco a poco.
Después de la cena caminamos un poco después fuimos a casa, llegamos y tomamos una taza de café.
-Platicamos un poco de el colegio de cuando fui a la universidad y él también.
Lo tomé de las manos y lo bese.
Gabriel
Valentina y yo nos besamos, y mi corazón quiere explotar, pero tengo que controlarme.
Ella me besa, y me besa el cuello, y me frota el cabello y me vuelve loco.
-Valentina, te deseo pero si seguimos no sabría cómo parar.
-Gabriel, no quiero parar.
-Estas segura?
-Si Gabriel, quiero ser tuya una vez más.
-Traes contigo condones?
-Creo que es muy tarde para pensar en condones.
-jaja lo sé mi Gabriel.
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Mi sacerdote Grabiel
RomanceEs una historia llena de deseo, amor, Gabriel está dispuesto a vender su alma al diablo por Valentina? Sus intenciones son llenas de lujuria, amor, pasión...
