Capitulo 53

382 13 0
                                        


Hablo con todos mis conocidos, y Hugo tiene un contrato del Hospital de Seattle, ellos tienen las unidades de sangre.
-Como está Angelito?
Llega Hugo, y me trae un Starbucks.
-Bien, ya bien, ya lo operaron y le están poniendo la sangre.
-Y Gabriel?
Me pregunta.
Yo solo niego con la cabeza.
Pasamos casi un mes en el hospital, Gabrielito está mejor y lo dan de alta.
-Tia, sabes, ya no quiero estar aquí. Le digo cuando regresamos al departamento con el bebe.
-Hija, pero que harás?
Me abraza y me acaricia el cabello.
-Vamonos tía, vamos a Seattle.
-Hijita yo te sigo a dónde tú quieras.

Renunció en la revista. Aarón me dice que tiene contactos en Seattle y me da unas tarjetas con los nombres.
Me despido de el y de todos, empacando nuestras cosas..
-Que harás con las cosas de Gabriel?
Me pregunta mi tía mientras termino de ponerlas en cajas.
-No se tía.

Voy al departamento de Gabriel y tocó el tiembre. Y habré la puerta. Está bebido, su departamento huele mal, hay botellas de whisky por todas partes.

-Que quieres mentirosa?. Me dice.
No quiero llorar, tengo mucha rabia, y me duele tanto que dudara de mi y le hiciera eso a Ángelito.

-Ten tus cosas. Le digo.
-Pudiste haberme hablado y yo iría por ellas en otro día.
Me dice mientras le da una traga a la botella.
-No Gabriel, ya vendí el departamento.

Levanta las cejas pero no dice nada.

-Te irás a vivir con el papá de tu hijo?
Me dice con sarcasmo.
-Si . Le contesto con una mentira.
-Pues bravo. Me dice mientras aplaude.

Y me voy llorando.

Gabriel

Llego a mi departamento y tiro todo al suelo, tengo tanto odio en mi. Pero como, como le hago, es verdad, cuando mi padre murió yo no podía donar por qué salimos que no éramos compatible en las pruebas.
No hay duda, no tengo la ssngre de papá.
Maldición!! Soy un maldito idiota. Es verdad Angelito es hijo de Hugo. Maldición !!
Noooo! No soy un maldito idiota!!! Soy un imbécil!!!!
Paso los días en el alcohol. No hay nada que me consuele. Mi Valentina ésta maldita mentirosa traicionera.
-Me vieron la jodida cara de imbécil todo este tiempo.
Llega Valentína después de semanas, se va con el padre de su hijo. La veo y la quiero abrazar pero el odio que tengo me consume por dentro.

Mi sacerdote GrabielDonde viven las historias. Descúbrelo ahora