Es una historia llena de deseo, amor, Gabriel está dispuesto a vender su alma al diablo por Valentina?
Sus intenciones son llenas de lujuria, amor, pasión...
Estamos apunto de entrar, y se escucha a lo lejos que gritaban el nombre de mi vale, dimos la vuelta y iba llegando un hombre alto, rubio, el amigo de Vale, Hugo. -Hugo!! Valentina se acercó a el y le dió un abrazo muy afectivo. -Como estás? Me saluda de mano. -Gabriel, le comenté a Hugo que talvez no vendrías por qué tú mamá se sintió mal y el estaba libre y dijo que vendría por si acaso, espero y no te molestes -No, como crees, está bien, gracias Hugo pero ya estoy aquí. Le agradecí cortez que aquí no lo necesitamos así que de podía largar de una vez. -Ooh bueno, este. Contesta apenado y veo el rojo en sus mejillas. -Hugo puedes pasar, no hay problema, eres mi mejor amigo. -Enserio puedo?pregunta Hugo. Rascándose la cabeza -Verdad Gabriel? -No, no lo hay. Encerio menti, me molesta tanto este tipo, siempre detrás de mí Vale. Pasamos y entramos a un cuarto con una camilla y una pantalla enorme, la doctora revisa a Vale, y después apaga las luces, y revisa su vientre. -Quien es el padre? Pregunta la doctora Algo confundida mirando nos a los dos. -Yo!! Digo serio y bien seguro mientras le pido la mano a Vale y uniendo nuestros dedos.
-Muy, no no deja ver su sexo. - Pero las medidas son correctas vas creciendo muy bien. Nos dice la doctora mientras revisa. -Y éste, éste es su corazón. Se escucha ese ruidito veloz, su corazón y el mío se detiene y es ahí donde le doy gracias a mi Díos Padre, por toda la dicha recibida, por bendecirnos de ésta manera, soy dichoso, soy muy dichoso, de que manera, el fruto de nuestro amor, ahí está creciendo dentro de ella, mi Vale no deja de ver la pantalla y una lágrima recae por su mejilla. Terminamos con la cita Hugo se va, y Vale y yo nos despedimos. -Gracias Valentina. -Por que Gabriel. -Por permitirme ser parte de esto, es muy importante para mí. -No tienes que agradecer quiero disculparme, creo que no fui oportuna.-Escuche a tu mamá Gabriel! -No, no no hagas caso si. -Gabriel éste hijo es tuyo..-De verdad, jamás te mentira.. -Vale tranquila, lo sé, lo siento, es mío y tuyo, no hagas caso a mi madre.
Valentina
Escuchar a la madre de Gabriel hablar así fue muy difícil, pensé que todo había sanado dentro de mí, pero escuchar a mi padre hablar mal de mi madre por muchos años no es muy fácil de olvidar. Tantos años escuchar que mi madre se iría al infierno por ser infiel y por estar con un hombre prohibido no es sencillo, mis miedos y mis inseguridades salieron a flote nuevamente.
En la noche, me tomé un vaso de jugo, y me senté en la cama, no puedo dormir, estoy aquí, duele, duele no superar en todo los pecados que yo no cometí, duele no superar los errores de otras personas mi madre se equivocó, y se equivocó de una manera tan normal, enamorarse no tiene nada de malo, enamorarse no es un pecado, pero por qué los tengo que pagar yo, o mi Gabriel, Gabriel, te amo, tú no mereces ésto y nada.
Llego a la oficina, lista para iniciar, me gusta mi trabajo, voy fresca aún que no sé si renovada, bueno al menos embarazada llegó y empezamos con unas miradas y cuchicheos, una rubia estúpida me encuentro con ella en el elevador.
-Hola! Valentina que tal tus vacaciones? -Interesantes gracias. Si? Pero Mírate esa barriga! Y yo pienso, todos los días querida! -Asi es! Contesto y le lanzo una sonrisa muy falsa. -Bueno, Chao.
Se aleja de mi y me dirijo a la oficina. Llega mi asistente Clara.
-Hola embarazada! -Hola clara. -Y cómo va todo? -Muy tranquilo. Pasa la mañana muy tranquila, no hay mucho trabajo, salvó a las rosas que recibí de parte de Gabriel. Hablo con el para agradecerle. -Hola Gabriel, que lindas rosas rojas. -No más lindas que tú.. -El viernes es cumpleaños de mi madre y, quería invitarte a cenar. -El viernes? Digo temerosa. -Tranquila, será una cena muy sencilla. -Bueno. Se llega la hora de la cena, y estoy muy nerviosa, quiero impresionar a la mamá de Gabriel. Uso un outfit muy mi estilo ajustado, bonito y entallado. Mi barriga está muy grande y no me da pena mostrarla.
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