Iris DeSantis es el mito que recorre el bajo mundo. Ella es la personificación de la guerra, el poder y el dominio. Fue entrenada desde pequeña en el régimen del Consejo, una organización nacida de la unión de los cabecillas de las mafias más podero...
ACLARACION: 1. Recuerden que Iris y Hades aún NO saben quienes son. En la mente de cada uno conocen a dos personas, por ejemplo Iris conoce a dos Hades[Hades Amuso=su enemigo, Hades=el hombre del casino y con el cual tuvo encuentros pasionales]. En el caso de Hades el conoce a dos mujeres distintas, Atenea e Iris, aunque son la misma.
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Palermo, Sicilia.
Iris
—Mi amada y bella Sicilia, cuánto te extrañé —dice Galilea apenas el jet privado aterriza en territorio italiano.
Había pasado una semana desde que vi por última vez a Hades, el hombre italiano del casino. Fue bueno mientras duró. A pesar de que aún quería seguir con ese juego me imagino que él sé que iba a quedar en Las Vegas, nunca hablamos de eso... Bueno tampoco es que tuviéramos tiempo para hablar si nos la pasábamos entre las sábanas de nuestras camas.
— Ares, ¿estás listo para ver a nuestro padre?
— Estoy que me cago de los nervios —responde haciendo que todas mis amigas y yo soltemos una carcajada.
— ¿Tanto temor le tienes a Basilio? Pero si es el mejor, él es como un tío para nosotras —dice Dalila.
— No le tengo temor, es mi padre después de todo. Tengo nervios de como van a reaccionar, él y Hermes creen que estoy muerto.
— No lo vas a averiguar si no salimos de aquí y nos dirigimos a la Villa DeSantis —habla Lydia —. Así que muévanse que ya quiero llegar.
Salvatore, nuestro tío y el confidente de mis hermanos y mío, fue el encargado de recogernos. Él quedó impresionado al ver a Ares, no cabía del asombro, lo primero que hicieron él y Ares fue darse un abrazo. Él es uno de los tres amigos de la infancia de nuestro padre Basilio y lo consideramos cómo nuestro tío. Íbamos en la suburban blindada de camino a la villa donde mi padre y hermano debían de estar. Durante todo el trayecto nos pusimos a recordar la historia de los hermanos DeSantis.
Al principio solo éramos Hermes y yo, nuestra historia fue un tanto peculiar. Nuestra madre se enteró de que estaba embarazada días después del secuestro de nuestro padre, el cual estuvo cautivo por nueve meses por lo que se perdió todo el proceso. Mi madre al estar en peligro se tuvo que ir a Grecia y el diez de julio nacimos en la capital griega. Ese día fue trágico según la historia de los guardaespaldas de ella, hubo un atentado en el hospital y mi madre fue asesinada dejando a su esposo viudo y a sus hijos huérfanos.
Mi padre pudo escapar por su propia cuenta y se encontró con la sorpresa de que tenía dos hijos que apenas tenían una semana de vida y de que ya no tenía esposa. Él estaba abatido por no haber podido estar al lado de mi madre y protegerla como lo había prometido en el juramento de sangre. Él decidió vengarse de aquellos que lo secuestraron y le quitaron el privilegio de ver a sus hijos crecer y nacer. También quiso vengarse de los que le arrebataron el amor de su vida, pero no habían dejado rastro alguno.