|10| Linaje DeSantis

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Iris

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Iris

Cada una de nosotras fue en un deportivo a toda velocidad, cada segundo contaba. Llegamos al desierto del Mojave en menos de veinte minutos. Una de las cuatro tenía que quedarse vigilando, para así avisarnos a través de los auriculares cualquier percance.

La Dama elegida fue Galilea.

Las cuatro nos tuvimos que cambiar por unos enterizos negros y teníamos máscaras que ocultaban nuestra identidad. Yo destacaba con la de color rojo, si nos ven ya sabrán quienes somos, las Damas de la Mafia.

En un maletín llevábamos todo tipo de cosas, desde explosivos hasta dagas, lo que sea que llegásemos a necesitar iba a estar a nuestro alcance.

Estábamos por entrar, pero la puerta de la bodega estaba con llave. Tuvimos que buscar otra entrada y la única que vimos fue una ventana, era la única abierta... esto no era normal.

—Atentas, lo más probable es que sea una emboscada —dije susurrando.

El silencio reinaba y de vez en cuando el único sonido era el de los animales nocturnos. El almacén estaba a oscuras y la única luz que había era la de la luna que se filtraba por los tragaluces del techo.

—Las dos, ahora —ordeno y ni siquiera un momento después la puerta que estaba bloqueada explota en pedazos. El impacto nos toma desprevenidas y nos lanza al otro lado del almacén. Dejando un zumbido en mis oídos, partes de metal ardiendo en llamas y el sonido de los gritos de los radicales de los Rossi.

Busco a Lydia y Dalila por la bodega, pero debido al humo que entra en la habitación no las veo y me pongo a toser, me obligo a levantarme y agarro mi arma. Sigo un poco aturdida, mi visión está borrosa por la explosión, pero puedo ver que la entrada principal y parte del techo sobre nosotras se ha volado.

—Esquina norte y sur ahora. Tengo la entrada principal. Esta no es la bodega, aquí no está el collar —le escucho decir a un hombre. El grupo de radicales están levantados y en acción, buscan el collar. Espero que tanto Lydia como Dalila se estén escondiendo bien —. Busquen la entrada secreta.

«Mierda, saben de la entrada. »

Veo a un hombre que está tirando del espejo en una de las esquinas, no sufrió ningún daño. Esa persona se zambulló a través de la entrada secreta y uno de los acompañantes lo siguió para llegar a la parte continua de este laberinto de bodegas en mitad del desierto en las afueras de Las Vegas. Llamé a Galilea a través del auricular para que enviara una alerta al resto de mis hombres.

"Las partes secretas de las bodegas han sido descubiertas, se necesitan unidades de respaldo."

Todo está en silencio después de la explosión, activo el micrófono que me debe comunicar con Lydia y Dalila y activo los localizadores de ellas, están aquí en la bodega principal y sus signos vitales están estables.

El Juego ProhibidoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora