Capítulo 30 "Realidad"

29 5 2
                                        

La tercera clase terminó y los demás estudiantes comenzaron a salir. Permanecí sentada haciendo anotaciones importantes.

Terminar el dibujo digital y presentar para mañana. Remarque con marcador amarillo debajo del escrito.

Sentí una presencia a mi costado derecho.

—Internet dijo que Gu Jun Pyo es uno de esos personajes que empiezan siendo difíciles de soportar...—.dijo Suho sorprendiéndome.

Levanté mi vista a él, estaba vestido casual y sostenía su mochila cayendo sobre su hombro.

—Impulsivo y temperamental. Así es es ofensivo—añadió.

Me fue inevitable no sonreír y cerré la libreta.

—¿Lo investigaste?

Sonrió apenas.

—No me gusta no entender algo.

—¿Algo...o a alguien?—incliné la cabeza.

Se acomodó la mochila.

—Dijiste que era como él—añadió—. Quería saber si era un insulto o un halago.

Reí bajo.

—Definitivamente no es un halago.

—Qué cruel.

—Es la verdad.

Se acercó un paso.

—Entonces explícalo.

—¿Explicarte qué?

—Por qué me comparaste con alguien "difícil de soportar".

Lo observé unos segundos.

—Porque eres igual—respondí y desvié la mirada—.Dices lo que quieres, haces lo que quieres... y no te importa cómo afecta a los demás.

Se inclinó, apoyando una mano en mi escritorio.

Apreté el bolígrafo por la repentina cercanía. Y lo miré a los ojos.

—Veo que no responderás mis mensajes. Así que volveré a las técnicas ancestrales—dejó una nota, recuperó su postura y se alejó bajando las escaleras para tomar su asiento en el aula.

—¿Técnicas ancestrales?
Me divertí.

Lo tomé en mis manos.
"Miércoles. 6:00pm. En el auditorio nacional de artes en Seúl".

Me sorprendí un poco.

«Esa académica de Artes.
Es muy prestigiosa»

Olvidaba.
La alta sociedad que existe detrás de él...

Me levanté y tomé mi bolso saliendo de allí. Me dirigí a la máquina expendedora de bebidas.

Introduje la tarjeta.
Tecleé el número y código.

La leche de plátano cayó.
Quite mi tarjeta y me agaché para recogerla.

—¿Es ella?

—Sí lo es.

La gente murmuró a mis espaldas.

Lo ignoré y me dirigí a la salida de la universidad. Quité el popote y lo clavé dentro de la tapadera de plástico para beberla.

Sí pongo una balanza...no es tan malo.
Comparado a que sé enterarán a lo que me dedico.

Ese sueño con Lee Su Ho.
Fue más tenebroso.

Negué despejándome de mis pensamientos y me dirigí a la para de autobús.

Inesperadamente un coche negro y lujoso se detuvo a mi costado izquierdo.

Diosa de las citas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora