Capítulo 35 "Realmente una casualidad"

24 3 2
                                        

Los días pasaron tan rápido.

Que en un abrir y cerrar de ojos.

El evento estaba frente a mí.

4:30PM

Observé a el camión de la empresa comenzar a bajar los pufs, mesas y libreros de iluminación.

Apreté mis labios incómoda observando a mi alrededor atenta.

Frente a mí dejaron los estantes de iluminación y me acerqué para comenzar abrir las cajas llenas de los libros.

Comencé a organizarlos a regañadientes.

Ni si quiera el día quería cooperar, está nublado...

Tenía puesto un chaleco negro con azul que decía "Staff" con letras enormes en mi espalda, un gafete colgando con mi nombre y fotografía.

Como sí estar aquí organizando, no dijera que trabajo para la empresa.

—Sí, soy solo una voluntariada...—dije sarcástica.

—Puedes dejar las cajas aquí—dijo una chica entre las diferentes personas que estaban a mi alrededor ocupados en sus actividades.

Mire de reojo desde el suelo y ví como Seojun dejó las cajas, asintió y avanzó para traer el resto.

Me alerté y me levanté escondiéndome detrás del librero, asomé mi cabeza.

No sabía que su trabajo también consistía en apoyar en los montajes para eventos. Y aún sí ya lo sabía, tratar de evitarlo no funcionó.

—¿Qué estás haciendo?—se cuestionó una chica detrás mío,—Los libreros de exhibición deben estar listos en media hora.

—Los inspecciono—dije en defensa y comencé a tocarlo,—Debe estar todo el orden.

Ella sintió extraña y se alejó para instalar los cables de iluminación.

Espere a que dejara de traer el resto de cajas y salí. Sacudí mis manos.

Sí él me viera primero todo fuera distinto, pero si soy yo. ¿Eso no me hace ver rara? ¡Como sí esperará verlo!

Media hora después...

Todo estaba listo.

La gente había llegado y se había instalado, leyendo entre amigos y sugiriéndose libros entre sí.

—Bien hecho...—me animé y sonreí satisfecha,—Ay...eso sofás se ven tan cómodos.

Baje mi vista al chaleco.

Sí me lo quito, creo que puedo sentarme allí sin problema.

Baje el cierre de este y me lo quite, lo dejé sobre la jardinera y el resto de cosas que aún estaban sin guardar.

Me acerqué y me senté reclinándome hacía atrás.

¡Sí son cómodos!

Saqué mis AirPods del pantalón y abrí Spotify.

Canciones recién agregadas.
Di clic a la playlist.

Y una llamada interrumpió la melodía que ni siquiera quiera comenzaba. Di doble clic en el audífono para responder.

—¿Quién es?—me irrité un poco.

—¿Por qué él mal humor?—se divirtió Minsu a través del audífono.

—Estaba por descansar.

—Siempre estás descansando...vamos a cenar algo. ¿Sales a las siete, verdad?

Diosa de las citas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora