Él se detuvo en la calle principal cerca de casa. Bajé de la moto y me quité el casco.
—Gracias.
Él se quitó su casco despeinándose.
—El vecindario en el que vivía, no está muy lejos de aquí—observó a su alrededor.
—Ah...¿en serio?
Me torne incómoda al no saber qué más decir, señalé a su cabello. Él lo acomodó al entender la referencia,—Nos vemos.
Le entregué el casco al despedirme.
Su voz me detuvo.
—Por cierto. Ese día, ¿volviste a casa?
—¿De qué hablas?
—Parecía que estabas huyendo.
Me sorprendí.
—¿Como lo supiste?
—Tenías a tu gato bebé y llevabas una gran mochila contigo. Eso no combinaba con tu outfit—sonrió leve.
Baje mi vista recordándolo y sonreí a medias.
—Lo hice.
—No debiste salir de tus comodidades—se colocó el casco y el motor se encendió,—Tal vez es porqué no sabías que terminarías pelando pescados.
Trató de bromar y él se marchó.
Sonreí divertida al verlo alejarse.
¿Qué fue eso? Él tiene buena memoria.
Se acordó incluso de Bonnie.
Camine a casa, minutos después. Cuando entré ví las dos bolsas de compras sobre el sofá. Me acerqué lenta. Abrí el bolso dejando ver un vestido beigue dentro. Saqué la nota blanca leyendo el escrito. "No olvides, quien está de tu lado. Han Ye Eun"
Tu tío, Ryun Ju.
Jueves
La clase terminó y sujete mis cosas hacía la salida.
—Han Ye Eun—.dijo el profesor a mis espaldas, giré a él dudosa,—Recibí la ilustración que enviaste como proyecto final. Pero eso no es lo que pedí. Supongo que...no estabas tan interesada en ese punto extra.
Inquirió al dedicarme su vista por un segundo más antes de alejarse.
—Profesor. Espere.
Me llene de inquietud.
Él giro un poco sin mostrarse completamente frente a mí.
—Yo...-
—Debías hacer una ilustración de alguna área de la ciudad—recordó con autoridad,—Ni si quiera recibirá una calificación Srita Han. Por qué ignoraste lo que solicité.
—La hice. Pero no se sentía ético—confesé,—Usted dijo que eligiéramos algo único, personal y significativo.
Él se enderezó.
—¿Lo que enviaste es original y significativo?—apenas sonrío con ironía en sus palabras.
—Es verdad. Por qué tiene un significado—me atreví a decir,—El chico de la ilustración, fue la razón de la cuál me motive a estudiar Artes. El me impuso hacerlo incluso cuando parecía imposible. Así que el significado, es Esperanza.
Él escuchó con atención mis palabras.
—Nunca debes dejar que tus sentimientos influyan en tu trabajo—aconsejó,—Lo sabes. Eres alguien en quien depositaría mis últimos diez mil wones sí el aula fuera una competencia. No te daré una calificación, debes aprender. A dominar tus sentimientos.
Dijo por última vez y se alejo.
Suspiré.
¿Una lección?
ESTÁS LEYENDO
Diosa de las citas
FanfictionUna extrovertida chica aspira convertirse en una ilustradora de webtoons. Por lo qué para pagar su matrícula universitaria, aprovechándose de su belleza se alquila para novia momentánea a una base de reglas, su éxito en la App de citas la lleva a co...
