Capítulo 37 Part 2

25 3 2
                                        

Siguiente día...

La enorme mesa estaba puesta con el desayuno debajo de las lámparas de iluminación en el residencial. El Padre de Suho bebió su taza de café con elegancia mientras ambos estaban a solas.

 El Padre de Suho bebió su taza de café con elegancia mientras ambos estaban a solas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—Ya compré tus boletos de avión. Una vez que vuelvas de Estados Unidos. Quiero que te empieces a involucrar en la empresa. Por mientras deberás ir conmigo dos veces por semana, te asesoraré sobre lo más importante. Ya es tiempo de que aprendas.

—Mhn—asintió.

—Hay...mucho trabajo por hacer. Mis viajes al extranjero han hecho que perdamos billones de wones por la mala administración de tu tío. No puedo seguir dejándolo a cargo.

—¿Y...que dice mi tía sobre eso?

—Es su esposo. No aceptará que fue su responsabilidad. Incluso Song Ya hace un mejor trabajo que él. Ser astuto no es igual que ser inteligente...—murmuró en queja,—Hemos invertido bastante en una empresa productora. Pero él ha hecho un desastre. Sus últimas elecciones tienen bajas estadísticas porque ni si quiera revisa los antecedentes antes del proyecto.

{Narras tú}

Salí de la habitación con un bolso para transportar mascotas.

Hice contacto visual con Misuk.

Bonnie maulló.

—¿Te deshaces de ella finalmente?—se cuestionó y sonrió un poco divertida.

—Jamás—desvié mi vista y continué mi camino.

Abrí la puerta y salí.

Observé el reloj.

[..]

Baje del autobús y cruce la avenida, me apresuré un poco. Entré al lugar y subí las escaleras.

—Ah...—me agité,—Odio cuando los establecimientos están en los segundos pisos...—dije agitada y descansé.

Ví la puerta de la estética.

Y me alegré.

—Bienvenida.—dijo la empleada al verme llegar,—¿En qué podemos ayudarla? ¿Tiene cita?

Asentí y me quité la mochila mostrando a la gata blanca. Ella maulló y la empleada se acercó.

—¿Qué necesitas?—se dirigió a ella,—Que linda. ¿Cuál es tu nombre?

Diosa de las citas Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora