Capítulo 34

47 8 2
                                        

La mañana del día siguiente había llegado, los chicos tuvieron suerte al poder comprar pasajes para ese día de regreso a México.

Ahora mjsmo se encontraban terminando de empacar sus últimas cosas.

—¿A qué horas dijiste que era el vuelo?—

—8:30, todavía falta una hora—

—Bueno, debemos ir a desayunar para luego ir al aeropuerto—

Sebastián trató de levantarse de la cama pero un fuerte dolor de cabeza lo obligó a volver a sentarse.

—¿Estás bien?—

—Si, sólo un dolor de cabeza, debe ser por la preocupación del como nos recibirán nuestros padres—

—No lo sé....Estás muy pálido, creo que no deberíamos viajar, al menos hasta saber que si estás bien—

—Ttanquilo, estoy bien—

Él vaseguraba estar bien, y físicamente lo estaba, pero a veces a nuestras vidas llegan pequeñas sorpresas.






Faltaban 20 minutos para el vuelo directo a Ciudad de México.

La joven pareja se encontraban sentados en uno de los silones del aeropuerto.

Mientras esperaban el llamado de su vuelo; los chicos estaban en su pequeña burbuja de amor.

Sólo se escuchaba las risas entre ellos.

Las personas que los veían sonreían con ternura; claro que no faltaron los que miraban con desagrado, incluso algunos adultos que pasaban con sus hijos pequeños, les tapaban los ojos a los pequeños.

Pero eso a ellos simplemente no les importaba nada a su alrededor, sólo eran ellos dos viviendo su amor.

—Enserio Daniel, debo ir al baño—

El ojinegro reía por las cosquillas que le provocaban los besos de su novio en el cuello.

—¿No quieres que te acompañe?—

—No amor, no me demoró, vuelvo rápido—

—Muy bien, aquí te espero—

Un pequeño beso en los labios, para que luego el menor se dirigiera al baño del aeropuerto.




Un helicoptero volaban el hermoso cielo azulado, mientras una chica rubia miraba con una mirada vacía a abajo.

—Las cosas se ven tan pequeñas desde está altura—

La voz de Valeria era cortada, y sollozos ya escapaban de sus labios.

—Valeria, yo te prometí que hablaríamos a tus amigos y lo voy a cumplir, no quiero sentirme responsable de la muerte de alguien más—

—¿De que hablas?—

—Yo sólo era una niña de 10 años cuando fui testigo de la muerte de único hermano, él tenía 16 años cuando murió a manos de alias "Gorjla" el mjsmo que está detrás de todo esto—

—Sam...no sabía de eso—

—No es algo que se lo cuente a cualquiera. Siempre juré que vengarja la muerte de mi hermano, y ahora que tengo la oportunidad no descansare hasta que el asesino de mi hermano pagué por todo el daño que ha hecho—

Valeria se dio cuenta que esa chica parecía ser ruda, pero por dentro tenía un dolor que no dejaría ir hasta obtwner venganza.

—No quiero que unos oadres lloren la muerte de su hijo, no como los mios lo hicieron—





Mejor Amigo ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora