Llegas a la academia de baile con un solo propósito: cumplir tu sueño. Nada más importa. Ni las miradas ajenas, ni los murmullos en los pasillos, ni la exigencia que se respira en cada ensayo.
Pero no estabas preparada para esos ojos color miel. Bas...
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T/n
Al momento de esquivar la almohada que me tiró lisa la sigo con la mirada y mis ojos se abren al ver cómo va cayendo justo en la cara de mi mamá.
Lisa y yo nos miramos y por su expresión era obvio que estaba apunto de soltar una carcajada, y yo claro que también así que le hago una seña para que no se ría y al parecer me entendió.
- mamá, ¿estás bien?- pregunto mientras una pequeña risa sale.
- vaya vaya, que recibimiento- dice mientras ríe.
- lo siento, no sabía que ibas a entrar- lisa rasca su nuca.
- no se preocupen chicas, solo fué una almohada- dice para después poner unas galletas en la pequeña mesa. - venía a decirles que voy a verme una película en mi cuarto y después me voy a dormir, así que no se queden hasta muy tarde-.
- dále mamá, creo que no nos vamos a dormir tan tarde ya que anoche casi no dormimos- miro de reojo a lisa quien de inmediato entendió la referencia.
- ¿durmieron mal?-.
- Nono, esta cama es muy cómoda, solo que... Teníamos algo de... Calor!, si, calor!- dice lisa mientras juega con sus manos.
- ah ya veo, bueno y también venía para decirles otra cosa- respira profundo como si nos fuera a decir algo muy importante. - que tal si mañana vamos de excursión a una montaña donde hay muchas cosas como paracaidismo, tirolesa y muchas más-.
Se veía tan animada que hablaba como una señora de propaganda.
- suena bastante bien, ¿tu que opinas lisa?- miro a lisa y está asiente al instante.
- no sé ni porque me lo preguntas, me parece increíble!- da pequeños aplausos sacándome una sonrisa.
- perfecto entonces mañana las levantaré para irnos temprano-.
- está bien, buenas noches mamá-.
- buenas noches!-.
- buenas chicas!- nos dedica una sonrisa y sale para después cerrar la puerta.
Cojo los dos paquetes de galletas, le paso uno a lisa y me siento en la cama.
- ¿nos vamos a tirar en el paracaídas?- pregunto aunque ya se la respuesta.
- ¿que? Claro que no! ¿Quieres que me dé un infarto?- se sienta a mí lado y empieza a destapar las galletas.