Perdonen si hay algún error ortográfico.
Pov Emily Prentiss.
Con sentimientos en contra por ver frente a mis ojos a Clyde, dejó de lado mis expeculaciones y le doy el abrazo que iba a darle desde un comienzo.
Sus brazos me envuelven y siento que se aferra a mi como si le diera paz saber que estoy aquí, enfrente de él.
-¿Cómo ha estado mi mujer perfiladora favorita?- Pregunta con una gran sonrisa arrogante, esa sí es muy propia de él.
-Muy bien, me la he pasado de maravilla en la UAC. Tuve un comienzo difícil, pero he prosperado-Le digo con sinceridad.
-¿Tú como has estado Clyde?-lo cuestionó y él vuelve a sonreírme, pero puedo notar que su sonrisa no llega a sus ojos. Algo anda muy mal. Aparte se ve cansado, sus ojeras son enormes. Hasta juro que le veo muchas líneas de expresión que no tenía hace tan solo tres años. Y que no son por la edad.
-Sabía qué notarias con facilidad, qué las cosas no están bien con solo verme. Así de buena perfiladora eres cariño.
-Perdoname Emily, lamento no ser vocero de buenas noticias.
-¿Qué sucede Clyde? -pregunto con un nudo formandose en mi estómago. Su expresión se vuelve más preocupada. Lo cual no le ayuda. Le estresa más. Algo realmente malo está sucediendo si este hombre parece preocupado, Clyde aunque le estén apuntando con una arma a la cabeza sigue riéndose.
Lo veo mirar a los lados por cuarta vez en los últimos minutos. Hasta sin mis años de formación, sabría que esos significa paranoia. ¿Qué te preocupa Clyde?
-¿Hay un lugar privado, donde tú y yo podamos charlar?-me pregunta y asiento antes de vocalizar la respuesta.
-Sí, si lo hay, sígueme -le digo y es ahí qué me doy cuenta por qué volteaba tanto hacia los lados. Un par de metiches llamados mis compañeros lo estaban va de ver.
¡Gente tan entrometida!
-¡Buenos días! -les digo con una mirada de reproche.
- ¡Buenos días, Emily! -me dicen todos al mismo tiempo . Sé que esperan que les presente a Clyde, pero lo haré después, en este momento necesito saber qué sucede.
-¿Rossi puedo utilizar tu oficina?- Le pregunto y él asiente. Camino seguida de Clyde hacia la oficina de Rossi. Se que puedo usar sin ningún problema la de Aaron, pero que tal y este ahí. Explicarle que hago con un galán hombre inglés no es una conversación fácil.
-¿Ellos son tus compañeros?-interroga Clyde falsamente. Se que sabe que lo son. Clyde tiene la mala costumbre de vigilar a sus ex activos.
-Así es. Pero eso ya lo sabes -le digo parándome junto al cómodo mueble de Rossi.
-¿Cuál es tu jefe? -pregunta con un sonrisa de burla. Maldito metido.
-Es el agente Aaron Hotchnner, no es ninguno de ellos, él a de estar en su oficina o no ha llegado todavía. -le respondo antes de ponerme sería, necesito respuesta y tiene que dármelas. Y no voy a dejar que me moleste con Aaron.
-Vamos Clyde, dime que es eso que te tiene tan estresado. -le digo con normalidad y falsa traquilidad.
-Emily, cariño, necesito que te relajes y te sientes -dice y no me gusta como suena eso.
-No, no me voy a asentar-Le alegó.
-Dime de una vez que sucede Clyde.- le digo con desesperación. Estoy empezando a ponerme de mal humor. ¡Necesito más café!
Lo observó suspirar con fuerza. Y cerrar los ojos por un segundo.
-Ian Doyle escapo de la prisión hace dos días.
Siento mi cuerpo tensarse lentamente, mis ojos se ponen cristalinos y el aire me comienza a faltar. La temperatura bajó a menos treinta grados. El frío que me envuelve jamás lo había sentido. El suelo bajo mis pies tiembla y mi mente va a una velocidad nunca antes vista.
Ian Doyle escapó.
Ian
Escapó.
-Esto no puede ser real Clyde. Dime que es mentira.¡DIME QUE ES MENTIRA! -le grito sintiendo la primera lágrima deslizarse lentamente.
Ian Doyle, él monstruo que aún me a tormenta en mis pesadillas.
Está libre.
Libre.
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NO SOY TUYA
FanfictionLas situaciones de la vida nos obligan a convertirnos en quienes nunca quisimos ser. A veces la sumisión y la violencia es con lo que tenemos que lidear para sobrevivir, aunque eso destruya nuestra alma y mente con lentitud. Universo alternativo al...
