Capítulo 11

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Perdón por errores ortográficos.

Pov  Emily

Miró por el parabrisas con el corazón en la garganta a las tres camionetas qué me rodean. Escucho a Clyde llamarme pero lo ignoro, necesito buscar una manera de salir de aquí.

A pesar de ser un ex  agente de la CIA y estár entrenada para mantener la calma, estoy completamente asustada. No soy una persona muy religiosa, pero en este tenso momento la idea de pedirle a Dios, un ser con el que no he tenido mucho que ver los últimos años, que me perdone por todo, no suena como mala idea.

Tomó mi arma que está en el asiento del pasajero y empiezo hacer algo que no he hecho en a años, oro, una ves me he arrepentido de todo abro  mi puerta y salgo despacio, y cruzó los dedos para que una bala no me cruce el craneo.

Cuando voy  saliendo un par de disparos me detienen  así que instintivamente cierro  nuevamente la puerta.  Por los retrovisores miro que varios hombres se bajan de las camionetas.

Mientras aun sigo sentada  en mi auto escuche la voz de un  hombre con acento Irlandés dando órdenes a sus compañeros matones, su voz se me hace conocido, así que trato de ver su rostro lo mejor que puedo por el espejo, no logro ubicar quien es, pero se que pertenece a Vallhala por el  tatuaje de un trébol de cuatros qué tiene en su muñeca derecha. Eso me confirma que son los  hombres de Doyle los que están aquí, con mis  retrovisores  trato de  ver cuantos son los que me rodean, observo a al menos a seis hombres fuertemente armados, pero se que hay más ya que  ninguno de esos es el hombre al qué tanto miedo tengo, la manos derecha del mentado tampoco está así que mínimo faltan dos más que han de seguir en las camionetas.

—Sal del auto y será más fácil. Escucho a la misma  vos de hace un rato..

Trado unos segundos en responder.

—Voy a salir ¿ok? —grito mientras tomo mi arma y la escondo atrás de mi espalda.

Salgo  del auto despacio  con mis  manos arribas. Una ves afuera puedo ver que no son seis, si no ocho hombres armados ya qué el maldito de Liam ha hecho su aparición, busco a Ian con la mirada, pero no lo veo así que  miro hacia donde estaba el hombre que me había dicho que saliera, y veo que es un chico joven así que mejor me dirijo a Liam.

—¿Que quieres de mi Liam? —le pregunto directamente a la escoria  bastarda más cercana a mi viejo amigo Doyle.

Liam se ríe entre dientes —Yo, yo quiero darte un tiro en la cebeza, pero, eso no será posible lamentablemente Lauren. —dice con desdén, jamás fui de su agrado y ahora lo soy menos.

Escuchar el viejo nombre con el que un día fui llamada, me pone los pelos de punta. Pero mantengo mi cara seria siempre.

—No me llames así, ese no es mi nombre—le digo y él ignora mi comentario, puesto que le es indiferente.

— ¿Estas armada?—cuestiona mientras me da una mirada rápida.

—No—respondo falsamente, provocando qué el muy idiota se  empiece  a acercar a mí, como si fuera él inmortal y yo su amiga. Así que decido tomar mi arma y le apuntó. Si muero aquí, me aseguraré de que él muera conmigo. Así que le vocaliso mis pensamientos

—Si muero hoy, almenos tendré la dicha de llevarte conmigo al infierno—le digo y se detiene en seco.

—No que no tenías armas Lauren—.Me dise molesto. Estoy apunto de darle una respuesta burlona, pero la voz atrás de mi me aturde.

—Liam es por eso que no hay que confiar en ella. Es una mentirosa compulsiva.



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