Capítulo 19

24.6K 2K 842
                                        


Enfermedades y cuidados

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Enfermedades y cuidados.


—Ya Adam, la veremos el domingo.

No podía despegar mi vista del túnel donde pasó Alissa hace como 15 minutos, pretendo quedarme hasta ver que el avión despegue, díganme exagerado, no me importa.

—Ya entendí, Dave —suspiro y volteo mi cabeza hacia él—. ¿Sabes? Creo que es tiempo de contarle a Alissa sobre... —mi voz se corta al no poder mencionar su nombre en voz alta.

Dave abre sus ojos asombrado —. ¿Seguro? Digo, es un tema algo delicado para ti, conmigo tardaste cuatro meses después de que pasó.

—¿Es algo apresurado? —digo confundido y empiezo a sentir como la ansiedad se abre paso en mi pecho.

—No amigo, lo digo porque te ves muy confiado en hablar de eso con ella —pone su mano en mi hombro.

—Creo que me ha demostrado su verdadero lado, confío en ella como no tienes idea Dave. No quiero ocultarle este gran lado de mi vida —lo miro a sus ojos castaños.

—Te interesa mucho, ¿eh? —ríe.

—No —menciono seguro.

—Claro, intenta autoconvencerte de que son amigos, que no sienten nada por el otro. A otro perro con ese hueso.

—Eres un pesado, el día en que sienta algo por ella te lo diré —al instante me arrepiento de decir eso.

El castaño frente a mi suelta un gritito, de los que estoy acostumbrado a escuchar por su parte y de repente da pequeños saltos en su lugar, agarrando mi brazo en el camino.

—No sabes en lo que me acabas de involucrar, Wood.

—Me empiezo a arrepentir.

—Sabes que te apoyo en lo que sea, si decides ya contarle, me alegro por ti. Tal vez si lo platicas con alguien más, empezarás a soltarlo.

Suelto un largo suspiro al regresar mi atención al gran ventanal del aeropuerto y ver que el avión de la rubia ya no está.

—Sí, puede ser una gran opción —sonrío poco.

—Ella está orgullosa de ti, Marie te quiso y te querrá siempre, donde quiera que esté. Y eso tú lo sabes. Estoy seguro de que estará feliz al ver que empiezas a soltarlo, yo sí estoy orgulloso de ti, hermano.

—Dave, tú eres un tonto —pongo mi mano en su hombro—, pero eres muy sabio. Te aprecio hermano, gracias por quedarte conmigo después de tantos cambios.

—Oh amigo, no te pongas así ahora. Sabes que soy sensible —sonríe.

—Lo sé, he aprendido a lidiar con ello —imito su tono de voz cuando él me dice lo mismo sobre mis cambios de humor.

Last Christmas | COMPLETA ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora