Capítulo 44

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A de Adissa

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A de Adissa.

19 de julio 2021

El peso del brazo de Adam en mi cintura no me deja moverme con normalidad, volteo hacia él, está profundamente dormido y parece que nada lo puede despertar. O eso pienso, hasta que Dave entra gritando a nuestra habitación, gracias al destino, no estamos desnudos o en una situación comprometedora.

—¡Despierten! Es mi cumpleaños y se hace lo que yo diga—empieza a bailar—. Alita, deja a ese amargado ahí y ven a bailar con nosotros.

—Dave, no puedo. Me tienen retenida—río.

—Ash—bufa—. Bueno, se bañan, nos preparamos para ir al parque y en la noche ¡BEBEREMOS SIN CONTROL!

—Cállate ya, no creo que quieras fallecer en tu cumpleaños—la ronca voz de Adam nos asusta—. Vete de aquí, estás invadiendo nuestra privacidad.

—Ay Adam, conozco todo de ti, hasta lo que no.

Dave sale corriendo de la habitación al momento en el que el pelinegro le lanza una almohada, suelta mi cintura y por fin me puedo levantar al baño, me ducho rápidamente, me coloco un vestido amarillo y peino mi cabello. Cuando salgo, Adam sigue donde mismo, recostado con la vista en el techo.

—Despierta, señor amargado.

—Estoy despierto, solo que estaba pensando en algo—sonríe—. Buenos días Ali.

—Buenos días—le lanzo un beso—. Levántate antes de que Dave entre de nuevo.

—Otra vez me pregunto por qué pensé que era buena idea ser amigo de ese niño loco que llegó a mi casa.

Se levanta de la cama, solo lleva un bóxer, en las noches suele hacer mucho calor y le gusta dormir así. O tal vez lo hace para seducirme, pero no logra mucho... aún.

En la pequeña cocina de la habitación, está Melanie haciendo unas tazas con café, tostó pocos panes y dejó la mantequilla en la barra, me saluda con una sonrisa mientras acerca todo para desayunar los cuatro. Diez minutos más tarde, Dave y Adam llegan a la cocina, comemos un poco.

—¿En Disney podremos comer más? —pregunta el castaño con la boca llena de pan.

—Sí, pero no tanto porque si no lo vomitas en los juegos.

—Tenemos diez minutos para llegar, apúrense.

Termino mi taza de café y la dejo en el lavaplatos junto con las cucharas y todo lo que ensució Melanie, me sirvo un vaso con agua y lo bebo rápidamente, corro hacia el baño antes de que alguien de ellos lo gane y lavo mis dientes, arreglo un poco mi cabello, junto con mi collar y otros accesorios que llevo.

—Hola estrellita—Adam besa un lado de mi cabeza—. ¿Emocionada por ir de nuevo a Disney?

—Demasiado, desde hace mucho no venía, mis papás tenían demasiado trabajo y siempre decían que me llevarían en mi cumpleaños... pero no pasaba—sonrío débilmente.

Last Christmas | COMPLETA ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora