Imagina estar en Nueva York, en vísperas de navidad... solo.
Adam odia la navidad.
Alissa ama todo lo que tenga que ver con navidad y fiestas.
Adam es serio y tranquilo.
Alissa es energética y feliz
Tan diferentes, pero tan iguales.
¿Serán una buena...
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12 de mayo 2020
Cuando desperté esta mañana no pude evitar recordar la llamada que tuve con Adam la noche de ayer, «Me haces sentir diferente, ligero y más feliz.» Las palabras resonaban en mi cabeza una y otra vez como si fuera un disco rayado o como si fuera mi canción favorita y no dejo de reproducirla una y otra vez.
He de admitir que me tomó desprevenida, no esperaba que se pusiera tan sincero y decirme tantas cosas en una llamada, yo creía que manejaba bien el alcohol y no se embriagaba rápido, eso me hizo pensar en mi cumpleaños. Pero parece que tiene el mismo problema que yo, la lengua se le afloja después de varios tragos.
«Me preocupo por mi chica favorita»
Destino, si esta es tu manera de decirme que es él, el que buscaba de manera desesperada, empezaré a ponerte más atención. Desde adolescente sentía que nunca iba a tener la dicha de conocer a alguien que me apoyara, entendiera y me escuchara, hasta que conocí a este pelinegro en especial. Sé que no debo precipitarme, sé que estoy haciéndome ilusiones solo por unas palabras que se las puede llevar el viento el día de hoy, pero soy una romántica empedernida que sueña con el amor de su vida, o simplemente, tener a alguien a su lado y dejar de sentirse sola.
Soy una ridícula, al primer hombre que me dice que se preocupa por mí y me dice que lo hago feliz, ya estoy de rodillas ante él, planeando la boda, luna de miel y cuántos hijos tendremos.
¿Adam querrá tener hijos?
Sacudo mi cabeza conociendo el lado hacia donde se dirigen mis pensamientos y decido ignorarlos para empezar mi día, esperando no volver a acordarme tanto sobre él.
Lo cual no logro, pues mi conciencia hace que constantemente recuerde el tono de su voz, sus palabras y me hace imaginar la expresión que pudo haber tenido cuando lo dijo; sonrojado, con un brillo sincero en sus lindos ojos grises y estoy segura que tenía una sonrisita boba.
✯✯✯
Encuentro una banca libre en el centro comercial para sentarme, dejo las pocas bolsas que he comprado y saco mi celular para hablar con mi mejor amiga, la cual me tiene algo abandonada desde hace dos días. Solo me saluda, sé que no debería de ser extraño, pero viniendo de ella —que me cuenta con muchos detalles lo que hace todos sus días—, es demasiado.
Marco su número y espero a que conteste. Está a punto de perderse la llamada cuando contesta de manera agitada.
—¿Hola?
—Hola Mel, ¿Cómo estás? —frunzo el ceño extrañada por su comportamiento, aun sabiendo que no me puede ver
—Dulcecito, aquí todo bien ¿y allá?
—Todo va en marcha —reí un poco, ella también lo hace, pero se pierde entre tanto ruido—. ¿Estas ocupada? Te puedo marcar desp...
—¡No! Digo, sí estoy algo ocupada, pero tengo que contarte algo rápido —escucho muchas voces del otro lado y después un silencio—. Genial, ya estoy un lugar más tranquilo.