12 ~ Secreto.

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(T/N) Tarāmi.

Mi cabeza estaba totalmente apoyada en el pupitre y aunque mi vista estaba en la ventana, mis pensamientos volaban lejos de este salón, volaban en dirección a Kuroo Tetsurō.

Que idiota, yo era idiota le había besado sin pensar ni analizar la situación y desde entonces no hemos hablado en lo más mínimo.

Es decir, la vergüenza impedía hacerme a él, trataba de ignorar su presencia, evitaba ir a los entrenamientos y pasaban con Zūne la mayor parte de tiempo.

– ¿Tarāmi-kun te sientes bien?

Rápidamente enderece mi espalda ganándome la mirada de los tres integrantes en nuestro club.

– Si, no dormí muy bien anoche.

El profesor asintió levemente, hoy su cabello se veía más desordenado de lo normal, ojeras decoraban su rostro y en su mano permanecía una humeante taza de café.

– ¿Quieres que te traiga una taza de café?

Evite rápidamente la mirada de mi novio mientras negaba con la cabeza, genial ni siquiera podía verlo a los ojos.

– Bueno, ya que la niña que fue expulsada por golpear a unos chicos le cerró la puerta en la cara a Touka, no tenemos una buena noticia que dar esta semana – Indicó – Simplemente algunas peleas en los baños y profesores dando aviso.

Volví a apoyar mi cabeza en el pupitre sin embargo ahora miraba al pizarrón frente a mí, gracias a eso no me di cuenta cuando Zūne levantó la mano pidiendo la palabra.

– Hace cinco días el equipo de voleibol masculino perdió en el Inter-high - -Mi cuerpo se tensó de solo pensarlo – ¿Podemos hablar de eso?

– Oh, es una muy buena idea, Tarāmi-kun ¿Podemos ver tus fotografías?

Fruncí el ceño al instante que recordaba el sentimiento de ese partido; rabia, impotencia y tristeza.

– Lo siento, no pude sacar ninguna – Traté de pasar por alto la curiosa mirada de mi novio y la sorpresa en el rostro de las gemelas – El partido estaba muy interesante no me dio tiempo.

– Ah, que desperdicio, bueno para la próxima asegúrate de sacar alguna fotografía ¿Sí?

Asentí desviando la mirada nuevamente al ventanal que daba al jardín delantero, podía sentir la penetrante mirada de mi novio hacia mí, me conocía, sabía cuándo mentía.

– Ahora... Quiero una llovía de ideas sobre--

Unos inesperados toques en la puerta interrumpieron por completo al profesor, todos, en nuestra curiosidad, miramos la puerta esperando ver a alguien.

El profesor suspiro aburrido – ¿Ahora qué? ¡Pase!

Lentamente la puerta corrediza fue abierta, del otro lado un molesto Kenma se presentaba con su ceño fruncido.

– Necesito hablar con (T/N) Tarāmi – Informó en una débil voz.

– Bien Tarāmi-kun puedes salir... Como decía, quiero una llovía de ideas sobre--

Rápidamente me levante y salí del salón, antes que el profesor siguiera hablando cerré la puerta sintiendo el drástico cambió de aire.

Kozume no se veía muy feliz, al contrario, parecía molesto de todo.

– ¿Kenma? ¿Qué pasa?

Sin responder retiró una pequeña tarjeta de su bolsillo, esta era de un bonito color dorado con una linda flor dibujada a mano.

𝔼𝕤𝕥ú𝕡𝕚𝕕𝕠 𝔾𝕒𝕥𝕠 - 𝕂𝕦𝕣𝕠𝕠 𝕋𝕖𝕥𝕤𝕦𝕣ō.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora