Las llamas explotaron, furiosas e indomables, consumiendo la oscuridad de sus alrededores y, creando una sensación abrasadora. Tensó su mano izquierda, apuntando con sus dedos al cielo. Una espiral compuesta por el fuego más denso del infierno se presentó, flotando en su palma. Mientras que con su otra mano sostenía su preciada arma, envuelta en la oscuridad del abismo.
--Aún eres un infante en mi presencia. --Dijo de manera tajante, con un alto toque de superioridad.
Abrió su hocico, devorando la oscuridad y la luz de las cercanías, creando una bola negra, con pequeños puntos blancos que parecían estrellas.
--¡Vamos gatito! ¡VAMOOOS!
Los ataques colisionaron como una furiosa tormenta y, en medio de todo el caos, ambos individuos se mantenían de pie, observándose con sonrisas frías. Los cuerpos de las bestias y de humanos desprovistos de vida salieron volando, cayendo en direcciones completamente aleatorias. Los sobrevivientes aún por rescatar tuvieron que ocultarse detrás de las grandes rocas de las anteriormente estructuras, procurando no asomarse para no perder la cabeza por una piedra distraída.
--Ese individuo es un monstruo. --Dijo alguien en las cercanías, aterrado por lo que sus ojos observaban y, no era para menos, la destrucción ocasionada por esos dos ataques era de temer.
--Ese joven es tu salvador --Le miró una dama, de manera fría y colérica--, si mañana vives, será por él. Recuérdalo.
Meriel guardó silencio, mirando a la mujer de cabello negro, tal vez no habían sido las palabras que ella hubiera ocupado, pero claramente le había robado la idea.
∆∆∆
--Antes de contestarte, prometí que te contaría la historia detrás de esa florecilla roja que te regalé --Sonrió con calidez, acariciando la mano de su hermano--, así que déjame hablar.
Herz hizo por callar, tragándose las palabras que estaba por soltar. Prisilla observó las tranquilas ramas que se movían con el viento, respirando profundo.
--Hace mucho tiempo --Comenzó--, en la Era de los Años Perdidos, existió un reino de nombre Arbedul, compuesto por solo hechiceros, hombres y mujeres de alta cuna que habían decidido salvar el futuro de la humanidad con sus descubrimientos y avances mágicos. Su regente no era rey, como al que estamos acostumbrados, sino un poderoso y misterioso hombre, que dictaba y hacía cumplir las leyes --Tragó un poco de saliva para refrescar su garganta, notando que su hermano había respetado su petición, pues ni una sola vez la había interrumpido--. El reino no estaba exento de enemigos --Continuó-- y, menos en ese tiempo del que desconocemos tantas cosas, pero, se sabe que había un enemigo en especial. Una tribu alejada de guerreros, de un nombre ya perdido, liderada por una mujer de aspecto temible y, feroz como nadie. La confrontación comenzó por una disputa de tierras, la tribu exigía el abandono de todos los magos de sus tierras sagradas, pero los arcanos individuos se negaron, por supuesto. La tribu no era muy dada a la diplomacia, asediando la pequeña ciudad con más de diez mil tropas al recibir la negativa... Los días se convirtieron en semanas y, las semanas en meses, los enfrentamientos se volvieron una costumbre, comenzando a pelear cada que el sol se ponía en el horizonte...
Una poderosa y lejana detonación la interrumpió, retomándola al volver el silencio.
--Los años de batallas cansaron a ambos bandos, concertando una audiencia en terreno neutral para hablar sobre concesiones. La primera fue un rotundo fracaso por la falta de confianza, pero aunque eso había sucedido, algo completamente increíble y difícil de entender había ocurrido en ese lugar. Ambos líderes habían quedado tocados por la Diosa del Amor, pero sus obstinadas personalidades provocaron que las batallas se intensificaran, volviendo la probabilidad sobre una futura alianza menos factible y, por querer negarse a sus sentimientos, las bajas no hicieron más que aumentar... La líder de los guerreros fue emparejada con el líder de una tribu aliada un año más tarde, fortaleciendo su ejército y, ejerciendo mayor presión a la ciudad, por el contrario, el líder de los magos se quedó solo, aislándose de todo para continuar con sus investigaciones --Una pequeña sonrisa tranquila floreció en su bello rostro--... Una década transcurrió en un parpadeo y, en esos últimos años muchas cosas pasaron, siendo la noticia de más notoriedad sobre el repentino nacimiento de una hermosa niña por parte de la líder de los guerreros, suceso que reforzó la moral de sus tropas y, la fe de su pueblo, sin embargo, respecto a la lucha, nada cambió, pues aún con la ventaja en tropas, no habían logrado ganar terreno. Los arcanos individuos eran pocos, pero muy hábiles, sus invocaciones eran tenebrosas, sus hechizos destructivos y, sus estrategias siniestras, logrando equilibrar con ello la batalla --Respiró profundo--. Pensarás que la historia que estoy contando es irrelevante para ti, pero permíteme continuar, hermano, te prometo que te sorprenderá.
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El hijo de Dios Vol. III
FantasySecuela del segundo volúmen del libro: El hijo de Dios. La muerte camina a cada paso que da, el dolor no abandona su cuerpo y, las pesadillas no disminuyen, sin embargo, ahora no está solo, tiene nuevas compañeras que comparten su sendero, en busca...
