Ray había organizado una fiesta en su casa, pues el ciclo escolar estaba por terminar. No tuvo problema con invitar a casi toda la escuela, incluso se pasó la voz, por lo que cada vez llegaban más y más personas a aquella celebración.
Frank llegó desde muy temprano junto con Jamia para poder ayudar a Ray en lo que necesitara. Si bien era obvio que Gerard iría a aquella fiesta, cuando se lo encontró junto con Bert completamente ebrio le dolió, pues no le gustaba que Gerard bebiera tanto, sin embargo trató de alejar sus pensamientos de él y concentrarse en disfrutar de aquella fiesta.
Después de algunas horas la fiesta ya estaba en su apogeo, nadie se fijaba en lo que hacían los demás. Los intentos de Frank por sacar a Gerard de su cabeza habían sido en vano, pues no dejaba de pensar en cómo se encontraría, por lo que, aprovechando que Jamia estaba muy sumergida en la plática con sus amigos, se distanció un poco para ir a buscarlo. Lo divisó a lo lejos junto a las escaleras al lado de Bert, pudo notar que se veía algo perdido, pero lo que le impresionó fue ver que Bert inyectaba algo en uno de los pálidos brazos de Gerard, por lo que se acercó hacia dónde éstos se encontraban.
- ¿Qué están haciendo?
- Nos divertimos, enano -se apresuró a contestar Bert
- ¿Qué le estás inyectando a Gerard? A él le dan pavor las agujas
Gerard sólo se río, mientras sentía como aquella sustancia se introducía en su organismo y poco a poco iba haciendo efecto en él, sin embargo Frank se apresuró a tomarlo del brazo donde hace unos momentos Bert le había inyectado aquella droga.
- ¿Qué te metiste Gerard?
- Diversión Frankie, diversión
- Estás drogado -Gerard sólo se río, tenía la mirada perdida al igual que Bert, quien sólo comenzaba a reírse más y más, dejándose caer en el piso.
Frank jaló a Gerard para que éste se levantara, aunque era difícil que se mantuviera de pie, pues se tambaleaba de un lado a otro.
- Gerard ¿por qué haces todo esto?
- ¿Y tú por qué me estás hablando ahora?, ¿no se supone que me odias? -Frank no supo qué decir, pues sabía que se había portado como un idiota con Gerard
- Perdóname Gee
- No, ya vete -dijo Gerard, quien contrario a lo que sus palabras expresaban, se aferraba más al cuerpo de Frank, rodeándolo con sus brazos y ocultando su rostro en su cuello
- Gee, mejor vámonos los dos, te llevo a tu casa, no estás bien
- No, no estoy bien, no estoy bien desde que me ignoras -dijo Gerard, quien comenzaba a derramar lágrimas que estaban empapando la playera de Frank.
Frank ignoró a Bert, quien estaba completamente ido, y alejó a Gerard de toda aquella aglomeración para que se calmara, pues de pronto comenzó a llorar como un niño pequeño, llevándolo nuevamente, como el día de su cumpleaños, al patio trasero de la casa de Ray. Ahí lo ayudó a recostarse en el pasto, Frank se puso a su lado y lo atrajo hacia él.
- ¿Te sientes mejor Gee? - Gerard no dijo nada, simplemente se acurrucó en el pecho de Frank y las lágrimas continuaron rodando por sus mejillas acompañadas de pequeños sollozos. Frank despejaba sus negros cabellos de su rostro y le secaba las lágrimas, dándole de vez en cuando pequeños besos en la frente para tratar de consolarlo, sabía que él estaba así por su culpa, por ignorarlo, por no decirle que también lo quería.
Aquella escena fue interrumpida por Jamia, quien estaba desesperada buscando a Frank para ir a casa.
- Frank ¿qué haces?
- ¿Qué pasa Jamia? - Frank se sobresaltó un poco cuando vio a la pelinegra frente a ellos, incorporándose y tratando de hacer lo mismo con Gerard, quien difícilmente podía ponerse de pie y apenas si logró acomodar su cabeza en las piernas de Frank, mientras que éste se sentaba en el pasto.
- Pues te desapareces. Ya es tarde, quiero irme
- Perdón Jamia, ¿no podría llevarte alguno de tus amigos? Es que no puedo dejar así a Gerard
- Pues que lo lleve su novio, ¿o qué eres tú ahora su novio? -señaló Jamia molesta
- Qué cosas dices Jamia
- Ay por Dios Frank, crees que soy tonta, ¿qué crees que no me doy cuenta cómo lo miras, cómo lo cuidas?, es obvio que estás enamorado de él – Gerard sólo escuchaba todo aquello sin decir nada, mientras estaba recostado en las piernas de Frank
- Jamia, perdóname
- Ya no importa Frank, yo también me aferré a seguir a tu lado, sabiendo que estabas enamorado de otra persona
- Lo siento en serio Jamia
- Adiós Frank, ya tengo que irme -La pelinegra se alejó, dejando a Frank perdido en sus pensamientos mientras acariciaba los cabellos de Gerard
- ¿En serio me amas? -preguntó Gerard de pronto, sacando a Frank de su ensimismamiento, creyó que Gerard no había escuchado todo aquello. Lo volteó a ver, contempló sus ojos verdes, tomó su rostro entre sus manos y unió sus labios a los de él, sintiendo una punzada eléctrica recorrer todo su cuerpo. El beso iba subiendo de intensidad, pues Gerard, como pudo, se incorporó para quedar sentado sobre las piernas de Frank, rodeando con sus brazos su cuello. Ambos comenzaban a ponerse duros, rozando sus erecciones a través de la ropa mientras continuaban con aquel apasionado beso que los estaba dejando sin aliento y que pese a ello no querían terminar, pero Frank, quien no estaba tan alcoholizado ni drogado como Gerard, paró aquel momento, pues sabía que el pelinegro no se detendría.
- ¿Qué pasa Frankie?, ¿no quieres estar conmigo?
- Sí quiero Gee, pero estás ebrio y drogado, será mejor que te lleve a casa
- Pero quiero que me lo hagas Frankie -dijo Gerard con las palabras un poco arrastradas por todas las sustancias que había consumido, mientras daba pequeños besos en el cuello del castaño
- Gee, prefiero que hablemos cuando estés en tus cinco sentidos, por ahora será mejor irnos
Gerard asintió, haciendo un puchero, Frank lo ayudó a levantarse, pasando uno de los brazos del pelinegro por su cuello, saliendo de ahí, tomando un taxi y llegando hasta la casa de Gerard. Frank como siempre ayudó a Gerard a desvestirse, ambos se metieron a la cama y se quedaron ahí, frente a frente, mirándose por varios minutos hasta que se quedaron dormidos.
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Frank ¿Me quieres? (Frerard)
Fiksi PenggemarAunque Frank era su mejor amigo, Gerard sentía algo más por él, estaba tan enamorado, por lo que intuyó que su interés por festejarlo era porque seguramente sentía lo mismo que él, sin embargo no quería apresurarse, prefería esperar a que Frank se l...
