8 》Niños de la mafia

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Advertencias: El capítulo contiene abuso emocional y físico a menores. Esto es meramente parte de la historia, en ningún momento apruebo y promuevo este tipo de actos.

Aclaración que se me pasó aclarar(?): Osamu y Atsumu no son gemelos. Tienen una diferencia de edad de dos años.

:D

Sosténganse de sus asientos. Se viene la confirmación de teorías (?)

Tenía ocho años cuando él le mintió por primera vez

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Tenía ocho años cuando él le mintió por primera vez.

Cuando le mintió diciéndole que lo que iba a hacer a la casa de los Itachiyama era algo que solo él podía hacer y, por consiguiente, Osamu no podía saber.

"Lo hice por ti"

—¡Tú no lo hiciste por mí!

El agua está corriendo pero ahora solo puede oír su respiración descompensada, los cristales rotos que suenan bajo sus zapatos, y la maldita voz de Atsumu mientras le dice eso con una expresión deformada.

Primero lo ve triste y deshecho y a los pocos segundos el recuerdo se transforma, llevándolo a días más felices de su pasado.

Lo ve riendo mientras dice su nombre.

A su hermano mayor diciendo que lo protegería siempre sin importar qué tuviera que hacer.

"Osamu"

"Samuuuuuu..."

"¡Oye, Samu!"

Ahora, sin embargo, en su muy perturbada y dañada mente, cada palabra que Atsumu continúa repitiendo dentro de su mente está bañada de una ironía similar a la que suele ocupar todo aquél que siempre se ha burlado de él, recordando lo inferior que ha sido solo por haber nacido dos años después que su hermano mayor.

Con intención o no, todas esas voces han acechado su vida y han sido parte cómplice de todo el resentimiento que hoy tiene hacia él.

A su memoria.

O a lo que creyó que solo sería su memoria.

Su mano lastimada y llena de sangre deja hileras sobre el borde del lavado mientras lo aprieta con fuerza como si quisiera romperlo. Eso junto a la línea tensa que tiene en los labios en ese momento, que poco a poco se deforma en desesperación, frustración pero también en lunática excitación.

¿Desde cuándo...?

¿Desde cuándo comenzó de nuevo a verle la cara?

Insensible es la palabra con la que más lo describen al recordar el día que recibió la noticia de su muerte pero, de hecho, la reacción más cercana a una emoción fue la de sentir satisfacción mientras una sonrisa tétrica peinaba su rostro en tanto el viento sacudía los vestigios en su cabello de una promesa que ninguno de los dos cumplió.

Eat me 【Haikyuu-SakuAtsu】Donde viven las historias. Descúbrelo ahora