29 》El demonio está molesto

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Aclaraciones del capítulo: Siguen coshando (?) 👁️w👁️

Aclaración numero 2: tE AMO KIYOOMI, COMEME A MÍ TAMBIÉN. FELIZ CUMPLEAÑOS MI MACHO.

Recuerden, cursiva es pasado.

Recuerden, cursiva es pasado

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—El amor debe sentirse así, supongo...

—¿Así?

—Como ir al mar...cuando hay un huracán.

Kiyoomi no responde pero coincide en la comparativa.

Atrae más el cuerpo de Atsumu contra el suyo para arrastrar su nariz y su aliento por toda la cuenca que hay entre el cuello y su hombro con suavidad y también con pasión.

Atsumu no lo detiene, al contrario, extiende más su cuello para que Kiyoomi incursione ahí mientras él solo continua con la mirada fija hacia el enorme ventanal.

Está exhausto, no hay parte de su cuerpo que no le duela, sobre todo su trasero y sus piernas, pero mentiría si dijera que le encanta recibir el peso de las piernas de Kiyoomi enredadas y sobre las suyas mientras le sigue llenándolo de suaves besos y sensuales caricias.

Atsumu no conoce lo que es el miedo estando envuelto en esos brazos, en esas caricias, sintiendo el aroma y aliento ajeno que efervece en su oreja junto a la lengua que chupa y mastica delicadamente su lóbulo derecho.

El primer beso que se dan por la mañana es de reconocimiento, de saberse que están ahí, abrazados, y que nada de lo que vivieron hace apenas unas horas fue un cruel sueño. Es un beso que sabe distinto, sabe a anhelo pero también está cundido de los sentimientos que cada uno tiene por el otro.

A Atsumu le hace gracia un poco sentirse como si flotara dentro la prisión que son los brazos de Kiyoomi como si fuera un adolescente. O quizá solo es porque así es como debió vivir y sentir las emociones propias de la adolescencia en su momento, tal como debió de disfrutar de su niñez arrebatada y perdida.

Ahora está caliente otra vez.

Con la poca fuerza que le exige a su cuerpo comienza a marcar un suave vaivén de sus caderas, de adelante hacia atrás, empujando su trasero contra el miembro de Kiyoomi que poco a poco ha ido sintiendo, desde que despertó, cómo se ha ido endureciendo.

Siguen desnudos, por supuesto, y aunque Atsumu condenaría en el pasado el irse a dormir así sin haber tomado un baño de dos horas para poder hacer desaparecer los residuos grotescos de Yoshiaki en su canal así como su asqueroso y horrible hedor pegado a su piel, con Kiyoomi todo es distinto.

Sí, al principio le dio un poco de asco irse a la cama así, y asume que para el azabache fue igual, pero terminaron tan cansados, —luego de dos rondas más en las que Kiyoomi prácticamente lo hizo venir pues él ya estaba casi al borde de la inconsciencia—, que simplemente se quedaron dormidos tal cual terminaron por caer en la última ronda.

Eat me 【Haikyuu-SakuAtsu】Donde viven las historias. Descúbrelo ahora