Pasión

884 46 11
                                        

Una vez la mesa estuvo servida todos los cuatro nos sentamos para deleitarnos con esta comida tan maravillosa que había tenido el gusto de hacer, la señora Finlay como me la había presentado Carlos, era un amor de persona, encantadora, sencilla y muy hermosa. No había que dejar pasar que estaba encantada con la idea de que fuera la novia de Carlos, me caía muy bien la sentía muy cercana no me agradaba mucho la idea de estar mintiendo pero se que en pocos minutos iba a descubrir el por qué de la mentira de Carlos.
No puedo mentir no me agrada pero soy una idiota que le encanta seguirle los juegos a él.

--- Esto es una delicia. Comento la señora Finlay. ¿La hiciste tú Carolina?.

--- Si a mi abuela le encanta cocinar y al mismo tiempo viajar por el mundo a través de sus recetas.

--- Está muchacha me encanta Carlos, cada vez me gusta más. Guiñandonos un ojo.

Mientras comíamos ellos comenzaron hablar de alguna inversión en una empresa de arquitectura, así que por ahí venía todo esto, se que el hermano de Carlos es un arquitecto conocido aquí en el país quizás no tanto por las influencias de su hermano pero sin duda ser su hermano lo habría ayudando en muchas aspecto sin dejar en claro lo bueno que es en su trabajo. Los Torres son empresarios también incluyendo a Carlos a él siempre le ha gustado ese mundo empresarial aunque de dedicó al actoral.

--- Bueno creo que ya hemos hablado mucho de trabajo. Comento la señora Finlay.

--- Quisiera que me nos contarán cómo se conocieron. Esta vez la pregunta vino del señor Finlay.

--- Aparte de ser mi novia, Carolina también es mi compañera de trabajo. Explico Carlos dando un poco de verdad. Hemos trabajo en varios proyectos y de ahí surgió la magia.

Casi que ruedo los ojos ante semejante cursilería pero desde mis adentro reír, Carlos sabía actuar muy bien.

--- El odio también casi que escupí las palabras. Carlos me dió un pollizco por debajo de la mesa en que vez de dolerme me dió risa, así que continue. Quiero decir, a principio no todo fue color de rosa, primero fuimos buenos amigos pero al comenzar todo esto unos días nos amabamos y otros no.

La señora Finlay comenzó a reír.

--- Caro sabe que mucha veces era una pesada incluso hace poco lo estaba siendo. Lo dijo con un tono muy dulce pero también muy fingido.

--- Y eso es lo que más te encanta mi amoooor. Respondí con el mismo tono que el uso.

--- Hay mucha pasión de eso no hay duda. Intervino el señor Finlay.

Sin duda Carlos estaba pensando lo mismo porque sus ojos brillaban.

Tosi un poco alejado la mirada de Carlos, mientras que el se removia algo incómodo, si está supiera cuánta pasión hay entre nosotros se sorprenderían, cada que recordaba tantos momentos íntimos sentía que mi cuerpo se encendía sentía que me extremecia así que aleje todo esos pensamientos de mi cabeza.

--- Cuando Enrique y yo nos conocimos..

intervino la señora Finlay. Yo venía de una familia no de bajos recursos pero si teníamos lo necesario en cambio la familia de el siempre tuvo un buen estatus económico, mucha gente critico y me juzgo sin nisiquiera darme la oportunidad de expresar mis sentimientos, pero él siempre creyó en todo lo que podía darle mí, más allá de la posición social sus ojos y los míos siempre estuvieron unidos juntos con nuestros corazones. Que quiero decir con eso que muchas veces pensamos primero en lo que los demás piensen o digan apartando lo que verdaderamente es importante aquí el sentir de dos amantes que deben luchar contá lo que sea si de verdad quieren estar juntos.

Mire a Carlos parecía que la señora Finlay contame una parte de nuestra historias. Sentí un nudo en mi garganta, no se como hemos podido con todo esto incluso podríamos seguir trabajando como si nada pero se que yo ya no quería solo una amistad con el, solo que me estaba costando un poco llegar más allá.

--- Pareciera que hablaras un poco de nosotros. Gire mi rostro para mirar a Carlos. ¿Verdad?
Asintió dando un trago de su copa. Se que ahí estaba retorciéndose de la incomodidad.

--- Deben aprenden el uno del otro, por qué las peleas siempre llegan sin avisar, y casi siempre es por tonterías. Mi amada Ivonne y yo hemos aprendido a resolverlo rápido y esa es la clave résolver rápido los problemas.

--- Y no estancarse. Pero mi amado y yo tenemos el truco perfecto.

Me intrigo y esto si que me gusta

--- Muero por saber cuál es.

--- Cada vez que discutimos por cualquier cosa y arreglamos lo que sea que halla pasado, tratamos de recordarnos por qué llegamos a este punto, recordamos como nos enamoramos y las cosas que vivimos en ese proceso, las anécdotas y las cosas maravillosas que pudimos vivir a lo largo de nuestra relación.

--- Eso es muy hermoso. Verdad amor. Pregunté a Carlos. Y lo decía de verdad estás palabras tocaron mis fibras.

--- Precioso. Respondió el secamente seguro pensando que yo estaba fingiendo.

Estoy segura que los señores Finlay notaron lo mismo que yo, Carlos estaba super tenso. Pero la verdad que mis palabras era verdaderas.

--- A ver Carito cuéntanos las razones por la que te enamoraste de Carlitos. Pregunto el señor Finlay.

Sonreí por qué las razones nunca fueron las positivas.

--- Hubiese Sido más fácil pregúntarme por los defectos. Dije haciendo que la señora Ivonne riera. Ella pensaba que estaba jugando pero la verdad que Carlos tenía muchas cosas positivas a su favor. El es muy talentoso entregado a sus proyectos, apasionado y dedicado deja la piel en cada uno de sus personajes, es inspirador verlo actuar si sigo podría hacer una larga lista de todas las cosas buenas que es capaz de dar Carlos, pero algo que siempre ha sido genuino es su amor y su entrega al momento de amar, nunca se da por vencido aunque le cierren la puerta en la cara el insiste hasta lograr lo que quiere. Reír ante el recuerdo de tantas veces que nunca dejo de insistir en lo nuestro. De verdad que estoy tan orgullosa de él, podría decir que cualquier integrante de su familia debe estar tan orgu...

De pronto los labios de Carlos estaban sobre los míos callandome. Abrí muy grande mis ojos ante la sorpresa pero me deje llevar y respondí el beso. Cuando nos separamos logré respirar nuevamente nos miramos y había algo especial entre los dos.

La señora Finlay golpeó suavemente el brazo de su esposo y sonriendo le dijo.

--- Te dije que era como el de nosotros cariño. ¡Amor del bueno!.

--- Ahora te toca a ti querido pidió la señora Finlay.

Carlos suspiro y giro su rostro hacia a mi y con una ligera sonrisa comenzó.

--- Caro me vuelve loco, esa es la verdad. Aunque tiene una forma de ser muy peculiar amo cada una de sus facetas, es grandiosa actriz, bailarina, cocinera, hermana, hija pero sobre todo amante, y aunque es jodidamente terca pueda llegar a darte lo mejor de ella siempre pese a cualquier circunstancia ella siempre dará lo mejor, y estoy complacido de compartir tantos momentos con ella y muy seguramente nos falte mucho por experimentar, ella es tan diferente a mi pero a la vez tan parecida que por nada del mundo la dejaría escapar tan fácilmente, así que hasta ahora he sido su dolor de culo. Todos comenzamos a reír pero yo quería llorar, querían lanzarme sobre él y besarlo hasta cansarme, lo amaba de verdad lo amo.

--- Es tan bonito. Suspiró la señora Ivonne. Estoy muy segura que pronto se casarán lo puedo ver en sus ojos.

No dijimos más nada, casi que medio salían palabras de nuestras bocas, despedimos a sus invitados a los cuáles ya le tenía aprecio y por supuesto que quería volver a ver. Una vez que ellos se fueron ambos quedamos sentados en su sofá sin decir una sola palabra sumergidos en nuestros pensamientos.






Ahora Que Te Tengo Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora