!Claro que sí idiota!

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--- Carolina Ramirez, ¿Quisieras ser mi esposa?.. pregunto mirando mis ojos llenos de amor.
Una gran explosión de felicidad estallo en mi cara y sin darme cuenta tanto el como yo estábamos llorando, que Carlos quiera casarse conmigo después de todo lo vivido quizás no lo llegué a pesar solo me mentalice en ser su novia por mucho tiempo.

--- Amor.. habla.. por favor... Pidió, sonriendo con nerviosismo.

--- Claro, que si idiota, casarme contigo es lo que quiero.. admití con una enorme sonrisa en mi rostro.

Se acercó a mi con el anillo en la mano, al estar tan cerca de mi  se arrodillo tomo mi mano y fue deslizando el anillo por mi dedo anular. Carlos se levantó y me agarró por la cintura posando sus labios sobres los míos dejando en ellos un beso lleno de sentimientos,  y de emociones. Mis lágrimas caían en sus labios, pero eso ya no importaba, estaba llorando de felicidad. Estuvimos abrazados por unos minutos, podía sentír su corazón latiendo ten fuerte como el mío, ambos estábamos sumergidos en nuestras emociones solo éramos él y yo, sería un gran paso para nuestras vidas pero estoy segura que ambos estábamos tomando la mejor desicion de nuestras vidas.

--- Espero que esto sea real, por favor dime qué no estoy soñando... Murmuré mirándolo a los ojos.

Comenzó a reírse limpiando las lágrimas de mis mejillas, ya estába más calmada por ende había dejado de llorar.

--- No vas a poder escapar está vez Caro Ramírez, estaremos juntos para siempre, eres lo más importante para mí y te amo caro quiero estar contigo hasta que lleguemos a viejitos.

--- ¡Santo cielo! Y yo que pensé que la loca era yo.. dije. --- te juro que no pensé que me lo fueras a pedir de esta manera tan hermosa y si yo también quiero llegar a viejita a tu lado pollito.

Nos volvimos a besar pero está vez nos separamos, si no, terminaríamos haciendo el amor aquí, aunque la verdad no me hubiesen importado mucho tirarme al suelo y hacerlo de mil maneras con él.

--- Comamos algo. Pidió agarrando mi mano.
Y en ese momento fue cuando me di cuenta que sobre una mesa no muy grande había comida, se las había ingeniado tan bien para hacer todo esto.bNos sentamos uno frente del otro, mirándonos con complicidad,  lo único que quería en este preciso momento era hacer el amor con él, demostrarle lo mucho que lo amaba y la feliz que estaba.

--- Todo se ve tan divino... Exclamé viendo los platos sobre la mesa.

Carlos solo asintió, el sabía todo lo que me gustaba, a pesar de no ser una mujer esquicita y de gustarme lo básico como así llamarlo, él me conocía muy bien. Mientras comiamos, hablábamos sobre nosotros, sobre los planes a futuro. Era obvio que estábamos en la misma sintonía, inclusive nos reimos de la reacción que tendrían todos al contarles que nos ibamos a casar, nuestro trabajo no tendría porque estropear nuestros planes aunque ambos estábamos de acuerdo de alejarnos de las pantallas al menos por un año para poder disfrutar de nuestra relación.

---  Ahora que vamos a casarnos, es justo que empecemos a olvidarnos de muchas escenas de sexo con otros y otras... aseguré, tratando de ocultar mi sonrisa. Carlos es profesional con su trabajo, aunque conmigo cruzó límites y rompió varias reglas. Mi miro esperando que le dijera que todo era una broma pero yo trataba de esta lo más seria posible.

--- Caro, tú sabes que este es nuestro trabajo y nada de lo que haga en un set de grabación perjudicará nuestra relación.

Levanté una ceja como diciéndole que nosotros habíamos hecho exactamente lo mismo. Y leyó mis pensamientos porque su respuesta fue acertada.

--- Bueno... Si... Pero lo de nosotros fue distinto... Yo... Me enamoré de tí, no tendría ojos para ninguna otra mujer.

--- ¿Está seguro Torres?. Si rostro era todo un poema, seguramente pensaba que me estaba volviendo loca.

--- Me estás jodiendo Caro.. ¿Es en serio?.

--- ¡Ajá yo no sé! Y si te enamoras de otra. Con ésto último que dije no aguante más y comencé a reírme y automáticamente se relajó y le cambio el semblante.

--- Juro, que estaba por llamar al manicomio. Dijo el botando todo el aire retenido en sus pulmones. Yo le dije un golpe suave en su hombro mientras que seguía riendo. Nos quedamos en silencio observandonos yo sumergida en mis pensamientos y posiblemente él también, siempre quise a un buen hombre en mi vida y a pesar de que mi ex no fue un mal hombre siempre faltó algo que me hiciera sentir plena, llena y una vida feliz. Teniéndolo a él conmigo me sentía completamente feliz y se que será un caminó largo el cual estará lleno de baches pero se que juntos superaremos cualquier adversidad. Nos tomamos de la mano acariciándonos, lo mire a los ojos y me perdí en su inmensidad.

--- Te amo.. le dije porque todo lo que importaba y le faltaba a mi vida era él.

--- Yo también te amo Caro Ramírez. Finalizó el un beso que nos llevó a lo más profundo de la felicidad.

Ahora Que Te Tengo Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora