30. "Hemos decidido separarnos"

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Alicia empezó muy contenta su día, desayunó en la cama y le conversó a su hija mayor mucho de los planes que tenía en mente.

Muy cerca del mediodía, se dispuso a ponerse aún más bella para su príncipe. Tomó un baño de espumas, humectó su rostro, se secó el cabello para luego acercase a su closet. Eligió una blusa de mangas largas blanca súper casual y un jean azul que resaltaba sus curvas perfectamente, junto con unos tenis negros de gamuza. Para darle un poquito más de color a su rostro, la morena decidió aplicarse maquillaje natural que solo resaltara sus ojos, sus labios pintados de un rosa carnoso y vio como su cabello castaño ondulado caía como cascada por sus hombros, por lo que decidió no tocarlo.

Al estar satisfecha con su apariencia, tomó su cartera y se dispuso a salir para encontrarse con el amor de su vida, pero cuando abrió la puerta se encontró con la persona que actualmente era el ogro en su historia.

— ¿Otra vez aquí, Sergio? — preguntó la morena con molestia.

— Vengo a hablar contigo, para que recapacites de esa idea absurda de divorciarnos. — Sergio respiró profundo y trató de calmarse. — No quiero que nos separemos, mi amor yo te amo... — le confesó él acercándose a Alicia, pero esta dio un paso hacia atrás — Te prometo que voy a cambiar, voy a ser mucho mejor para ti y para nuestra familia, solo permíteme reconquistarte. — suplicó el hombre.

— Entiende, Sergio, yo ya no te amo, y no hay fuerza en la tierra que me haga volver contigo. — Dijo una Alicia bastante segura.

— ¿Y de verdad tú crees que él te ama? — preguntó perdiendo el control de si mismo nuevamente. — ¿Crees que él se puede enamorar de alguien como tú? ¡Te ves patética, Alicia! — exclamó él bastante enojado.

La quería lastimar tanto como ella lo estaba lastimando en esos momentos, pero no lo iba a lograr, ahora ella era mucho más fuerte y sabía perfectamente lo que quería y lo que no.

— Te lo dije antes y te lo repetiré de nuevo, ya no quiero estar contigo, ya no te amo, y el tema de Martin no lo discutiré contigo. — Le respondió la morena demostrando ser mucho más inteligente que él.

— Pero Alicia, entiende él nunca te amará como yo... — se volvió a acercar a ella de manera peligrosa — ¿Qué crees que pensará nuestra hija cuando te vea con un hombre mucho menor que tú? — la desafió con una sonrisa malévola.

— Espero que piense que su madre tiene derecho a volver a ser feliz. ¿O piensas que ella no se da cuenta de todos los problemas que hay entre nosotros? Son incontables las veces que ella me ha visto llorar por tus infidelidades, ella te adora pero sabe que nuestro matrimonio no da para más. — Los ojos de Alicia estaban a nada de llenarse de lágrimas, pero se las aguantaba porque no quería llorar más al frente de él.

Sergio por su parte se quedó helado ante las palabras de su mujer, él definitivamente no contaba con que su pequeña hija estuviera tan enterada de la situación que ya desde hace años pasaban.

— Quiero que sepas que muy pronto haré pública la ruptura de nuestra relación y espero que cuando te lleguen los papeles del divorcio los firmes para evitarnos más peleas. — la morena fue muy determinante y sin más una nueva Alicia salió por la puerta.

Cuando llegó al departamento de Martin, él la estaba esperando con su característica sonrisa. Sin embargo, ella lo abrazó y empezó a llorar.

— ¿Qué pasa, mi amor? ¿Sergio volvió a lastimarte? Sí es así, te juro que esta vez me las va a pagar. - preguntó él mientras le besaba el cabello.

— Él apareció en la casa cuando yo estaba de salida, volvió a decirme que no acepta el divorcio. - habló un poco más calmada - Mi llanto no es porque sus palabras me hayan lastimado, sino por frustración, todavía no puedo creer que estuve más de 10 años casada con un tipo así. Perdón por preocuparte... solo necesitaba desahogarme y no encontré mejor lugar que en tus brazos, pero ya no voy a llorar por Sergio.

Alicia secó sus lágrimas y le dio un beso apasionado al ojiazul que la miraba con admiración.

— A partir de hoy, empieza oficialmente nuestra vida como pareja, señor Martin Guerra. - expresó contenta cuando se separaron del beso.

Ambos estaban dispuestos a enfrentar todo lo que se les venía encima, así que ya no lo dudaron más y decidieron empezar a redactar en Twitter la separación de ambos.

ALICIA:

"Por este medio quiero informar a la prensa y al público en general que Sergio y yo hemos tomado la decisión de divorciarnos. Les pedimos respeto ante todo por mi familia y por mí, ya que es una situación muy difícil por la que estamos atravesando, gracias a todos."

MARTIN:

"Quiero informarles que Carlota y yo hemos decidido separarnos. Nos seguirá uniendo nuestra hija Sofia, razón por la cual les pedimos respeto. Por mi parte ya no daré ninguna información acerca del tema, muchas gracias."

Ahora sí, ya era un hecho y los dos no cabían de la emoción, ya que podrían gritarle su amor a todo el mundo. En las publicaciones que hicieron en Twitter no mencionaron nada de su relación, ya que pensaron que no era el momento.

Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, Carlota leía muy enojada todas las notas que empezaron de inmediato a salir en todos los medios. Tomó su teléfono y marcó un número.

— Al fin contestas, Sergio. Desde ayer te estoy llamando para decirte que Martin me había contado que hoy haría publica la separación, al igual que tu queridísima exesposa.

— No es mi ex, seguimos casados aún. - respondió molesto.

— ¿Y no pretendes hacer nada al respecto?



El arte del amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora