Pasaron varios días desde que intenté de escapar nuevamente de Luka. Sin embargo, las imágenes ese día donde él y Patrick se estaban tirando a dos mujeres seguían en mi cabeza. Algo que seguía doliéndome como si me importase mucho lo que el asesino de mis padres hiciese con otras mujeres.
No sé cuánto tiempo necesitaba Luka para tenerme aquí encerrada y cerciorarse que no voy a dar su nombre a la policía, pero lo único que si sabía es que mi vida a su lado era un completo calvario. Al menos cuando se drogaba. Cuando no lo hacía, se comportaba y solo me excitaba para desahogarse. Como si fuera una prostituta a la que tirarse cuando le diera la gana.
Aquel día por la mañana me había despertado tranquilamente y sin nada de lo que preocuparme. Por lo que me alivié.
La puerta de la habitación se abrió cuando me incorporaba en la cama y vi que Luka traía consigo una bandeja en las manos. Por lo que me vi obligada a preguntarle:
―¿Por qué traes los desayunos a la cama?
―Porque quiero ―me dijo.
―¿Qué es lo que tramas? ―le pregunté de nuevo.
―Nada.
―Ya sabes que no te creo.
Luka se sentó junto con los desayunos en la cama y volvió a decirme:
―Le he dicho a mi madre que habíamos hablado y que estamos intentando de tener una nueva oportunidad.
―¡Qué! ¿Por qué le has dicho eso?
―Mariella mi madre se está muriendo y no quiero que se vaya sin antes me vea feliz junto a alguien. Ella te quería mucho porque no paraba de echarme en cara todo lo que te había hecho. Así que, pensé en que cenaríamos toda la familia aquí esta noche.
―¿Por qué planeas estas cosas sin antes consultarme? ―le pregunté.
―Te recuerdo que soy el dueño de esto. Así que no tengo que pedirle permiso a nadie.
Hice una pausa y comencé a pensar en su madre. La familia de Luka me había acogido tan bien que dejar lo nuestro le afectó demasiado.
―¡Luka!
―Dime Mariella.
―¿Qué es lo que tiene tu madre?
―La sangre suya no es compatible con la nuestra. Los glóbulos rojos se están llevando toda la sangre que bombea su corazón. Hace tres días me llamó mi hermano para contarme lo sucedido. Por eso me ausenté de la casa durante ese tiempo.
―¿Cuándo se enteró tu madre de ello?
―Días después de que lo dejáramos.
Hice una breve pausa.
―¿A qué horas has quedado con ellos? ―le pregunté.
―A las ocho de la tarde vendrán. La cena la servirán poco después.
―Vale. Nos encargaremos de ello juntos pero que obtengo yo a cambio.
―Una noche de placer.
―No quiero que me des eso. Pido algo a cambio de lo que tú me estas pidiendo para esta noche.
―¿Qué cosa?
―Que le digas a Patrick que se entere de algo más del incidente con mis padres y mis hermanos. Quiero saber si la investigación ha dado un giro.
―¿Quieres saber si has dejado de ser la sospechosa del crimen de tus padres?
―Sí.
―Vale. Lo haré. Pero antes, vamos a desayunar.
Asentí.
Ambos comenzamos a probar algo de bocado. Sin embargo, mi apetito se había cerrado al enterarse de la enfermedad de la madre de Luka.
―Luka, ¿quién se va a creer que tú y yo estamos juntos de nuevo? ―le pregunté.
―Mi familia se lo ha creído. Pero mi hermano aun sospecha, así que si te pregunta tu invéntate algo. Eres igual de mentirosa que yo.
―Tú lo eres mejor que yo. Así que, no sé por qué les has mentido.
―Por ver a mi madre con un rayo de esperanza. Por ejemplo.
Hicimos una pequeña pausa.
―En el closet tienes un vestido que te compré ayer. Quiero que lo luzcas esta noche para la cena.
―¿Desde cuando llevas planeando esto Luka?
―Desde hace dos días. Quería que todo fuera para ti una sorpresa.
―Ya veo que lo es ―le dije.
―Pues sí. Y también quiero que te peines y maquilles. Ya hace mucho tiempo que no te veo guapa nena.
―No creo que me dé tiempo a más después de hacer la cena.
―Tranquila. He encargado comida a un catering y vendrán a servirnos. Tú solo ponte guapa de lo demás me encargo yo.
―Recuerda que tienes una promesa hecha.
Luka cogió su teléfono móvil y marcó un número. Después se lo puso en la oreja y esperó.
―Patrick necesito un favor no me toques los cojones tío averigua algo más de las sospechas que tienen en contra de Mariella. Necesito que me lo digas para esta tarde vale. Estaré al pendiente.
Luka colgó el teléfono y me alivié un poco.
―Satisfecha.
―Gracias Luka.
Los dos continuamos desayunando en paz y comencé a pensar en cómo actuaria cuando la familia de Luka y yo nos volviéramos a ver después de casi dos meses. Lo único que quería era que todo saliera bien y que él no tomara ninguna represaría al respecto en contra de mis tíos. Ya que eran los únicos familiares que tenía y no tenía que darles el mismo final que tuvieron mis padres y mis hermanos hace casi un mes. Casi un mes de cosas que han pasado.
ESTÁS LEYENDO
Simplemente Mía
Historical FictionLa vida a veces no se trata de disfrutarla. Se trata de vivirla. Mariella Sanz pensó que lo tenia todo con su libertad tras dejar su última relación. Sin embargo, Luka Wood no se había marchado del todo de su vida. Sin embargo, será las malas deci...
