Capítulo 28

523 31 0
                                        

Cuando sonó el timbre que anunciaba el final del periodo escolar salí disparada, no quería estar un segundo más de lo necesario en este antro, ya iba a ser suficiente soportar todo un año, como para tener que ir añadiendo más tiempo.

Salí directa hacia donde se suponía que tenía que recogerme mi padre, por suerte esta vez si que se encontraba ahí. 

-¿Como te fue el día? -me preguntó nada más subir al coche.

-Bien -respondí, no sabía que más decir sin que sonase a mentira.

-¿Hiciste algún amigo nuevo en la cafetería hoy? -me preguntó intentando sacarme algo de información.

-En realidad, hoy no comí en la cafetería. -respondí sin querer entrar en detalles.

-¿Por qué no? Deberías intentar hacer amigos. -me regañó.

-Es que tenía que devolver un libro a la biblioteca, y después se me hizo tarde para ir hasta la cafetería, me comí una manzana en el patio antes de volver a clase. -respondí intentando que no sonara a excusa.

-¿Una manzana? ¿Solo has comido eso? -me reprochó con tono incrédulo.

-Si, es que no tenía mucha hambre y quería comer al llegar a casa, me haré ahora algo rápido. 

Mi padre dejó ahí el tema, aunque no parecía muy convencido.

Al llegar a casa yo me fui directa a la cocina, a decir verdad si que tenía bastante hambre, por lo que decidí no complicarme mucho la vida y hacerme una comida fácil y rápida. Mientras comía pensé en donde podía quedar con Carlisle para hablar, realmente no hemos profundizado mucho en lo nuestro y quería estar segura de que cualquier cosa que pudiéramos llegar a tener no le supondría un problema en su trabajo o con sus amigos.

Se que se lleva bien con mi padre, y realmente no tengo ni idea de como podría reaccionar él. Creo que respeta bastante a Carlisle, pero al mismo tiempo es bastante mayor que yo, eso podría suponer un problema.

Tendríamos que pensar bien como presentar esto que tenemos ante los demás, y no creo que tengamos mucho tiempo para decidirlo. Por ahora mi padre no nos había visto juntos, pero solo era cuestión de tiempo que nos acabara pillando, solo hacía falta que saliera antes de algún turno o que por accidente nos quedáramos dormidos. No quería ni pensarlo, eso si que me parecía una mala manera de enterarse.

Al terminar de comer, subí a mi habitación para mandarle tranquila un mensaje a Carlisle. 

"Estoy lista ¿Cuándo y dónde quieres quedar? Estoy libre toda la tarde."

No era el mensaje más imaginativo, pero yo tampoco lo era.

Su respuesta no tardó mucho en llegar.

"Hola pequeña, si te parece bien puedo pasar a recogerte en 20 minutos e ir a donde quieras. Soy todo tuyo esta tarde."

"Genial, pero no vengas hasta la puerta, recógeme en la esquina. Mi padre está en casa, y todavía no sé como va a tomarse que nos llevemos tan bien."

"Bien, pero esta tarde podremos hablar de como decírselo a tu padre, no quiero que te prohíba vernos por no habérselo dicho apropiadamente."

"Me gustaría poder hablarlo hoy. En 15 minutos salgo de casa y ya nos vemos"

Era un alivio que el también quisiera aclarar las cosas, no me gustaba demasiado lo de ir escondiéndonos. Una cosa era no anunciarlo a los cuatro vientos y otra tener que esconderme y mentirle a mi padre para que no lo descubriera.

Carlisle CullenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora