Capítulo 15

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Albert

—Hola querida, tanto tiempo

—Un año y tres meses para ser exactos

—Veo que las cuentas —por la expresión que tiene Gabriela en este momento me indica que su admisión al recordar el tiempo que hemos estado separados le molesta pues se levanta y camina hacia el elevador

—En tus sueños

La veo con ojos fríos, pues no era la forma en la que quería encontrarla ni el lugar, pero debo de aceptar que se ve hermosa con ese vestido y con su cabello corto ondulado, la última vez que la vi lo tenía más largo, pero aun así me gusta como se ve, siempre me gusto su cabello negro, su figura sigue siendo la misma, pues tiene curvas donde las debe de tener y eso siempre me encanto de ella, ¡basta Albert! ¡concéntrate!

— ¿Qué haces aquí Albert?

—Eso te lo debería de preguntar yo —ambos entramos al elevador retándonos con la mirada— ¿Qué rayos haces aquí?

La tomo del brazo y la acerco a mí, su solo contacto quema mi piel y veo que lo mismo pasa con Gabriela, su piel siempre reacciona a mi tacto erizándose, su mirada me indica lo mismo que está sintiendo su cuerpo por mí, siempre supe ver la verdad en ella, es muy expresiva, aunque en este tiempo no sé qué quede de verdad en ella, pero me encanta que ambos volvemos a experimentar el cosquilleo eléctrico que pasa por nuestros cuerpos al estar juntos, estar así con ella es como volver al pasado en donde no quería que se separará de mí nunca, en sus ojos veo cariño y esperanza, pero se esfuma tan rápido cuando algo le viene a la mente, me imagino que puede ser, de una se suelta de mi agarre.

—No te interesa, ahora piérdete —veo que se presiona algo en el oído izquierdo, espero que no sea lo que estoy pensando y que solo sea una invitada como lo es su acompañante despreciable— Madox, dime donde más debo de ir —sí, odio estar equivocado en este momento

— ¡¿Cómo que Madox?! —Me altero al saber que esta con él, no por celos, sino porque él pudo haber detenido la locura de que ella se encuentre en este lugar, conozco a Madox de hace mucho tiempo pues fuimos alumnos del padre de Gabriela, todos éramos amigos, siempre juntos, por una parte me tranquiliza que este con él, por otra no, sé que ambos son capaces de muchas cosas, si deben de estar aquí hoy es porque están investigando, ¿qué otra razón tendrían? ¿Por qué ella estaría aquí a estas horas? y ¿a dónde habrá ido el idiota que tuve la suerte de encontrarme? ¿Por qué tuvo que estar esta noche aquí? con un vestido que le queda y muestra sus... no, prefiero que se esfumen esos pensamientos ¡soy un hombre nuevo!

—Gabriela espera... alguien más accedió al sistema —escucho hablar a Madox, sé que lo ha conseguido

—Hola Madox, siempre fui mejor que tú —ahora Demian entrelaza nuestras frecuencias para que todos escuchemos

—Idiota, ¡sal de mi frecuencia Demian! —sé que Madox tratará de utilizar un virus para sacarnos de la jugada y, así es, lo logra, pero Demian lo evade, siguen así hasta que ya estamos descendiendo más de 10 pisos

— ¡Basta!.. Estoy harta, ¡ya tengo bastante con el idiota a mi lado para aguantar sus juegos!

—Hola Gabriela, es un gusto volverte a escuchar —sé que Demian estará pensando que estoy arrepentido de lo que hice, pues tengo a Gabriela frente a mí, lo conozco muy bien, pero espero que deje el tema para después

—Demian, no estorbes...

— ¿Yo también fui un estorbo para ti? —le pregunto para picarla, ya que es mejor eso a reclamar el tiempo que no la he visto.... Por el momento

TRAS DE TI (En Corrección)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora