Capítulo 55

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Albert

Veo salir al médico y me acerco a él

—¿Cómo se encuentra?

—Muy bien señor Albert, la navaja no daño ningún órgano vital, por suerte se pudo frenar la hemorragia a tiempo, ella se pondrá bien, no se preocupe, ahora la trasladaremos a una habitación para que pueda estar con ella  —Agradezco y suelto el aire que tenía retenido. Veo a lo lejos venir a Demian preocupado

—¿Cómo está?

—Estable, la subirán a una habitación ahora mismo

—Qué bien  —pone su mano en mi hombro dándome ánimo—  ya todo pasó hermano

—¿Sabes por qué se encontraban en ese lugar?

—Ni idea y sé que solo Madox lo debe de saber

—Esto no me gusta, nos están ocultando información

—Yo también pienso lo mismo que tu  —vemos como la trasladan y la seguimos


****

—Señor Albert su esposa esta estupendamente bien, su recuperación es impresionante -menciona el doctor en la mañana, puse en la hoja de ingreso del hospital que Gabriela era mi esposa para que la atendieran, pues lo es aunque ella no lo sepa, ni ella, ni nadie... aunque me imagino que alguien ya lo debe de saber- eso si aún debe de permanecer aquí para seguir en observación ya que la herida que tuvo estuvo casi cerca de su bajo abdomen, agradecemos de que no haya sido así, pues estuvo en riesgo de ya no poder dar a luz a otro bebé, bueno de ya no poder... —lo restante ya no lo pude escuchar ¿qué... qué dijo?

—Perdone doctor, usted dijo ¿otro bebé?

—Sí señor, ¿no lo sabía? —¡¿Acaso no se da cuenta que mi rostro refleja sorpresa?!

—No... cómo... ¿cómo lo supo?

—Evaluándola señor Albert, creo que debe de entablar una conversación con su esposa al respecto... —no lo dejo terminar pues corro hacia la habitación de Gabriela, un bebé... ¡un hijo de Gabriela y mío!


Gabriela

Despierto nuevamente en una habitación pintada de blanco y oliendo a desinfectante, ¡otra vez en un hospital!, trato de levantarme pero al hacerlo me duele, veo porque es, estoy vendada cerca de mi bajo abdomen, no puede ser... ¿será que el doctor ya le confeso mi gran secreto a Albert? porque sé que me evaluaron para saber si estaba bien de todo ¿conocerá mi secreto?

Veo la puerta abrirse de golpe y de ella aparece un Albert con mirada de asombro y enojo, se acerca a mí y me besa ferozmente, me suelta cuando nota que ya no puedo respirar y pega su frente a la mía

—¿Por qué no me lo dijiste?  —Si, ya lo sabe ¡rayos!, lo alejo de mí y lo confronto

—No tenía por qué decírtelo  —se lo digo lo más seria que puedo aunque por dentro estoy temblando

—¿Cuándo lo supiste? —Una tristeza empaña sus ojos ¿por qué? ¿Será que quería ser parte de lo que yo he vivido con mi pequeño?

—Lo supe unos día antes de nuestra boda, era un regalo, te había preparado una gran sorpresa para decírtelo en nuestra luna de miel... —recuerdo lo que paso y me rió sin emoción—  que ingenua verdad, la sorpresa fue para mí ¡al descubrir tu infidelidad!, ¿sabes porque escape en realidad?, porque no quería sufrir en prisión lo que otras mujeres sufren, si te lo hubiera dicho, que habrías hecho... ¡Dime!, tú acusación fue clara, ¡preferí escapar antes que te enteraras que iba a tener un hijo tuyo! , preferí llevarme tu recuerdo y desaparecer de tú vida, si era posible... para siempre

TRAS DE TI (En Corrección)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora