Atenea
Después de la maravillosa sesión de sexo con el turco que duro más de lo que me imagine en la cama, dormimos juntos plácidamente, mientras el me acurrucaba cual bebé entre sus brazos y yo me mantenía calentita por su tacto.
Al despertar me encontré con Yong, estaba esperándome para comenzar con los procedimientos del tratamiento para el tumor, debe extraer sangre y eso hace cuando me siento y estiro mi brazo.
-No tienes sangre azul, alteza. – bromea una voz bastante conocida la cual está entrando a la habitación.
-Pero te aseguro que con lo que jode, si te deja los huevos azules. –
-Cuando me muera Cu, te vas a arrepentir de andar en contra mia todo el día. –
-No digas estupideces mocosa, sobre mi cadáver tu tocaras un cementerio. –
- ¡Ves que puedes ser lindo! –
-Porque quiero que me la chupes...-
Se carcajean ante el comentario del chino los demás, a mí no me causa nada de risa.
-No te enojes mocosa, que si tienes arrugas te cambio por una más joven. –
-Y yo con alguien que tenga la polla más grande. –
Me mira advirtiéndome y yo claramente miro para otro lado pues hoy de seguro me parte en mil pedazos.
Finge trastorno Atenea, finge trastorno.
-Listo, las envío al laboratorio y en unos tres días más ya estarás en cirugía. –
-Amor...-
-Mmmm- emiten los tres al mismo tiempo.
-chino...-
-Dime...-
- ¿Tú me quieres? –
Deja de guardar sus cosas y queda mirando a un punto fijo sin decirme nada, la sala se queda en silencio y comienzo a sentirme mal.
Pero siento mi pulso nuevamente cuando una pequeña sonrisa sale de su boca y me mira con esos ojitos oscuros tan hermosos que tiene mi asiático.
Sin embargo, yo quiero una respuesta concreta.
-No importa si no me quieres decir, entiendo que no lo hagas, aunque yo si te quiero mucho... solo quiero asegurarme de que si algo llega a salir mal en la cirugía no salgas con otra perra altiro...- dirige nuevamente la vista hacia sus herramientas de trabajo- ... te meteré palillos chinos por el culo si no me guardas luto por veinte años. –
Se gira quedando cara a cara conmigo, y su sonrisa desaparece para quedar completamente serio.
-Prefiero cortar mis manos si llega a salir mal esa operación...- ay mi corazón –...y jamás, jamás saldría con otra perra, eres la única mujer que sabe chupar bien la polla, o como me gusta, y verte tragártela toda es mi paraíso personal. – ay mi cuca.
-O sea eso es un "te quiero de vuelta" –
Alza una ceja y ladea su cabeza sonriendo de lado, afirmándome lo antes mencionado, que no lo quiera decir está bien, prefiero que lo demuestre con hechos.
Asi como Kadir, ellos en sus anteriores tríos eran los más serios, pero no se pasa desapercibido que también comparten la misma preocupación y posesión cuando me encuentro en peligro. Evitan a toda costa que haga tonterías que me pongan en riesgo y eso es algo que siempre atesoro.
-Bueno, vamos a comer que la mesa ya está servida. – anuncia Baruk y nosotros lo seguimos más atrás.
-Alteza, la noto un poco cansada, ¿mala noche? – susurra burlón el británico.
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DIOSA
RomansaLo que lograba hacer aquella mujer de ojos cuál esmeraldas y pelo como la noche sin estrellas era lo suficientemente fuerte para que las mafias más grandes de todo el mundo posaran sus miradas en ella. El estocolmo era una palabra ajena para esa ch...
