- ¡Estás loca!.-Me dice cercas del oído.-¡Ni muerto te dejare ir!.- Me mira, en sus ojos puedo ver la claridad de su decisión se que no está dispuesto a dejarme ir, conozco perfectamente esa mirada y eso no es un tema a discutir.
- Es lo mejor para los dos, yo solo te estoy causando más dolor, en lugar de ayudarte estoy casi obligándote que renuncies a tus sueños y eso mi amor, no lo puedo permitir.-Agachó la mirada observando el suelo.
- Solo debes sentirte a la altura que tú misma pusiste.-Me dice tomando mi rostro para elevarlo a su altura.
- Yo no he marcado nada.
- ¡Claro que si! ¡Que fácil olvidas las cosas!.-Me dice sin sonreír.-Desde un principio fuiste tu la que dijo que por que no me conseguía a una modelo, que tu no llegabas a eso, incluso hasta recuerdo decirte que no quería una chica como ellas en mi vida ese día Alana, al menos yo si hablaba en serio.
- Yo también! ¿Tú piensas que todo esto es muy sencillo para mi?
- Debería serlo.
- No lo es, ahí si estas completamente equivocado, todos los días que despierto a tu lado me imagino en la cantidad de problemas que puedo causarte ¿Por qué no entiendes que tu lugar debe ser con alguien que este en tu mundo?
- Porque ya te lo dije ¡No quiero alguien como ellas! Te quiero a ti, así de loca, desquiciada, con una autoestima que no está al límite a pesar de que eres hermosa, te amo a ti.-Me grita.
- Lo soportaré.-Le digo tranquilizando.-Amor, por ti soy capaz de hacer un pacto con el mismo diablo con tal de que tú estés bien.
- En eso ambos estamos de acuerdo. Solo quiero saber si tu esas dispuesta a soportar todo lo que sigue sin que yo tenga miedo que al día siguiente mi cama estará vacía porque tu decidiste que mejor no querías estar conmigo.
- Estoy completamente dispuesta a hacerlo.-Le digo
- Yo también estoy dispuesto a correr el riesgo.
- Gracias.-Le digo.
- ¿Por qué?.-Me pregunta sorprendido.
- Por amarme así.-Le digo y me acerco hasta sus labios depositando un tierno beso, un suspiro escapa de mis labios.
- No tienes nada de que agradecerme es un placer amarte.-Me dice.
Después de mirarnos por lo que me parece una eternidad, Llane toma mi mano y le da un beso en el dorso, me mira y con una sonrisa logra derretir hasta mi corazón, me dirige hasta el auto, antes de entrar al auto Llane abre la puerta trasera y de nuestra maleta saca una toalla, la lluvia ha disminuido significativamente por lo que solo ha quedado una llovizna, me coloca la toalla alrededor de los hombros y sonríe.
Me siento en el lugar del copiloto acomodándome cómodamente mientras Llane llega hasta su respectivo lugar, cuando lo hace enciende el auto y el calor comienza a inundar el pequeño lugar, me cobijo con la toalla espero realmente no enfermarme después de todos los gritos y discusiones que tuvimos afuera mi pequeño Llanero y yo, me causa un poco de risa toda la situación pero he aprendido que nosotros así somos, un momento estamos de lo mejor y después a alguno de los dos nos entra la duda o remordimiento de algo y eso termina siendo un problema, lo único que puedo decir con certeza es que a pesar de todas estas tonterías que estamos teniendo seguimos el uno para el otro.
Llane conduce con rapidez para llegar al departamento y poder darnos una ducha rápida. Al llegar ahí, la lluvia se ha terminado por completo y en su lugar nos ha dejado un clima bastante agradable con frio y muy rico, bajamos las cosas del auto, Llane me da las llaves del departamento y abro la puerta, al entrar una emoción me invade en todo el cuerpo lo único en lo que pienso es en lo hermoso que es compartir mi vida al lado de un hombre que vale la pena en todos los sentidos. Dejo las cosas en la barra del desayunador y comienzo a llenar el refrigerador, como Llane vive solo, en este lugar es muy raro que tenga comida.
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Una Última Vez
Romance3... Ningún chico me hará cambiar de opinión. 2... Todos los hombres son unos patanes. 1... Pero él, es jodidamente guapo. Si me mira de esa manera no tendré escapatoria y me rendiré ante él. Ellos no tienen nada en común, ella... Una joven que con...
