Cap 15: Incidente

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-¡Señorita!

La voz de la mucama la sobresaltó- ¿Qué pasa Blair?

- ¿Se encuentra bien? Ha estado muy pensativa últimamente- Blair seguía cepillando el cabello de la joven.

-Discúlpame, pero no he podido dejar de darle vueltas a la conversación que tuve hace algunos días con Rower- Mientras hablaba veía su reflejo en el espejo.

-¿Así que "Rower"?- su dama de compañía hablaba en tono juguetón, al darse cuenta de lo que había dicho no puedo evitar sonrojarse- Solo bromeo Señorita ¿Quiere hablar sobre lo que le preocupa?

Sólo asintió antes de hablar- Ese día discutimos los detalles del contrato... y sinceramente me cuesta creer en todo lo que dijo y prometió.

-¿Cree qué no cumplirá su palabra?- la miró a los ojos a través del espejo.

-No lo sé, me dio la impresión de que todo era demasiado bueno para ser real, tengo miedo de confiar y creerle todo lo que me dice, pero... - una pausa se instaló mientras pensaba qué decir.

-¿Pero?..

-Una parte de mi quiere confiar plenamente en él, no tiene miedo. Cada vez que se acerca a mí, sonríe o simplemente habla mi corazón palpita a no más poder, lo siento tan cercano como si lo conociera desde siempre, incluso cuando se despide no quiero dejarlo marchar. Tengo tantos sentimientos encontrados por él que no sé qué hacer... es abrumador.

-Entonces ¿Se podría decir que su corazón confía en él, pero sus sentidos la hacen desconfiar a la misma vez?

-Así es... ¿Hago mal al hacerlo? Además, ¿No es extraño también qué esté haciendo todo esto con el primer hombre que conozco desde que salí de la torre? - se dio media vuelta para mirar de frente a Blair.

-No lo creo, en parte tiene miedo de confiar y que luego la lastimen, más aún en este caso debido a lo que el Duque le hace sentir en su presencia- Tomó sus manos entre las de ellas- Conozco a su Excelencia desde que era un niño, es noble, valiente, posee un gran sentido de la justicia y de honor. Creo, si me permite darle mi opinión, que no hay nadie más adecuado al cual depositar su confianza, esto no quiere decir que no tenga los ojos abiertos, somos humanos por lo cual cometemos errores y es inevitable a veces decepcionar a las personas.

-Lo sé- tomó aire y lo exhaló en un suspiro- Ya a este punto no hay mucho que pensar, el contrato ya está siendo redactado. Solo el tiempo decidirá qué pasará- al decir esto se puso de pie.

-Me temo que así es...- Luego de aquella conversación la dama de compañía le dio las buenas noches a su señorita y se marchó a su habitación.

Rouse como siempre encendió una vela al lado de su cama para luego recostarse en ella, para luego tratar de dormir, pero con el paso de las horas y sin logro alguno terminó por levantarse de la cama, como siempre lo hacía tomó una manta, se envolvió en ella y salió al balcón que tenía su recamara. Las noches se volvían menos frías con el paso de lo días, a la vez que también se hacían más cortas. Se apoyó en los barandales mirando las estrellas del cielo nocturno que eran cubiertas por una espesa neblina que no permití divisarlas. Dirigió su mirada hacia el horizonte, en busca de encontrar el sueño que tanto le hacía falta, pero lo único que encontró fue una repentina ráfaga de viento cruzar por su cuello y al instante un intenso ardor se había hecho presente en él, sorprendida llevó su mano a aquel lugar y al volver a verla sus dedos se encontraban teñidos de sangre. Giró sobre sus pies, encontrando una flecha tirada en el suelo, con miedo regresó su vista hacia atrás viendo como algo se escabullía entre los árboles.

"Ten cuidado... sería muy fácil cortar esa hermosa garganta tuya..."

Aquellas palabras resonaron en su cabeza, entró a su habitación lo más rápido que pudo, y de inmediato salió corriendo de ella hacia la alcoba del Conde. Corrió lo más rápido que pudo sin detenerse, sus pies descalzos golpeaban el piso con fuerza, sentía como la sangre de su cuello comenzaba a manchar su ropa y como a la vez éste palpitaba. Al llegar allí comenzó a golpear la puerta frenéticamente hasta que el Conde apareció detrás de ella, el cual al verla se sorprendió.

La Dama MalditaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora