Cap 20: Antigüedades

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La tarde pasaba con tranquilidad mientras leía "Rosas Blancas", abandonó su lectura desde el encuentro que la había estado perturbando desde hace varias noches.

La historia avanzaba rápidamente. Luego del compromiso de la joven duquesa con el príncipe del reino vecino, nuestro protagonista no fue capaz de verla por largos meses que se le hicieron eternos. Jamás dejó de buscar la forma de deshacer dicha unión, pero lamentablemente no había forma de hacerlo sin destruir la paz que habitaban. Su padre, el emperador, estaba totalmente en desacuerdo de que su hijo tomara como esposa y futura emperatriz a la mujer que había elegido, y en busca de quitarla de la vida de éste la envió a morir en territorio enemigo. Cuando el príncipe se enteró de los planes de su padre le dejó de importar muchas cosas, entre ellas la paz.

Un toque en la puerta le robó la atención que tenía en su lectura, con un "Adelante" le dio permiso para que pasara la persona que se encontraba detrás de la puerta.

-Señorita, Blair pidió su presencia en el almacén principal- Noel habló.

-¿Sabes qué quería?- cerró su libro, lo dejó sobre la mesa y se puso de pie para caminar hacia ella.

-No, no me lo dijo- Negó con la cabeza mientras abría más la puerta.

-Entiendo, ¿Me acompañas?- salió al pasillo y le sonrió

-Claro que si- Noel le devolvió la sonrisa.

Ambas mujeres caminaron por los pasillos hasta llegar a la parte oeste de la mansión. Anteriormente, cuando Blair le dio un recorrido por ésta le habló sobre el almacén principal, el cual se usaba para guardar objetos importantes, principalmente objetos que pertenecieron a antiguos miembros de la familia.

Al llegar se encontraron con una gran cantidad de baúles de madera esparcidos por todo el corredor, al entrar al almacén se encontró con Blair y el Conde.

-Blair, ¿Querías verme?- caminaba con cuidado por la cantidad de cosas esparcidas por el suelo.

-Sí, bueno, en realidad quién quería verla era el Conde- hablaba mientras se limpiaba las manos en el delantal que llevaba puesto.

-¿Qué es todo esto?

Comenzó a recorrer la habitación con la mirada, por donde ésta fuera habían objetos de todo tipo, desde espadas, emblemas, cofres, jarrones e incluso pinturas.

-Estas son algunas de las reliquias familiares que hemos heredado con el tiempo- le respondió Thomas- En unas semanas la Duquesa del Este hará un evento de caridad para los Orfanatos y Hospitales más cercanos a la frontera, por eso pidió a los nobles que por favor donáramos algunos objetos de valor para hacer una subasta. Lo que se recaude irá como fondos para éstos centros.

-Es algo muy noble de su parte- estaba impresionada- ¿Por eso están aquí?

-Así es, estamos buscando algunas cosas que puedan servir- Blair le respondió

-¿Puedo ayudar?

-Como gustes- Thomas le respondió- Bueno, en realidad quería que vieras esto- Abrió le uno se los baúles de madera que estaban dentro del almacen, para sacar una espada enfundada.

-¿Una espada?- estaba sorprendida.

-Sí, ésta espada ha pasado de generación en generación entre las damas nacidas con el apellido Beckham. Ahora es tu turno de llevarla- su tono rebosaba de orgullo- Pedí que la llevaran a un herrero para dejarla en condiciones de uso.

El Conde se la exendió y con ambas manos la sostuvo, no emitió palabra alguna. Se quedó observando la espada que ahora era de su posesión, su funda era de cuero de color negro, como pudo la saco de allí, era más pesada de lo que había imaginado que sería. Su hoja, al parecer extremadamente afilada, poseía el color del hierro pulido con el centro de un tono más oscuro y en el caso de su empuñadura ésta estaba revestida de cuero torneado, siendo acompañada de lo que formaría la cruz, hecha del mismo material de la hoja, pero con tonos rojizos.

La Dama MalditaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora