Se encontraba sentada frente a su espejo mientras Blair le peinaba el cabello, llevaba puesto el vestido de la tienda de la Sra. Williams. La mañana del encuentro había llegado y con ello había tenido que levantarse al amanecer para comenzar a prepararse. Estando en silencio no pudo evitar comenzar a divagar.
"Quiero saber que es lo que me esconde Rower, se veía tenso cada vez que hablaba de mi sueño. Bueno, no solo en ese caso, cada vez que tocábamos el tema siempre se quedaba callado y se notaba incómodo... ¿Será que de verdad tiene relación con ellos? Quiero decir, cuando lo vi por primera vez se sintió igual que ver uno de los desconocidos"
-Señorita, está lista- Blair la llamó sacándola de su transe.
Se miró en el espejo, tenía el cabello recogido en un peinado pegado al nacimiento de la nuca, el cual era sujetado por una peineta y pasadores celestes- Gracias Blair, te ha quedado hermoso- le sonrió agradecida.
-Gracias Señorita- se retiró a buscar algo de los cajones de la cómoda de la habitación- Veo que algo la molesta ¿Pasó algo?
-No, solo estoy algo nerviosa- no era mentira, tenía las manos frías y temblorosas.
-Claro- regresó con una caja entre las manos.
-Espero que no sea un conjunto de joyas- se dio la vuelta en su lugar para verla.
-Me temo que sí, pero en este caso es diferente- abrió la caja para mostrarle un conjunto de joyas de pedrería azul- Es un regalo del Duque Van Helssen.
Se sorprendió al escuchar que era un regalo de Rower, era un hermoso conjunto de diamantes azules compuesto por una gargantilla y dos pendientes- ¿Cuándo? No me dijo nada.
-Me lo entregó hace un par de días, cuando vino a notificarles de la visita de hoy- sacó la gargantilla de la caja- Me dijo que se lo diera en una ocasión especial. Bueno, creo que es buen momento para ello.
-Claro -volvió a sentarse frente al espejo, segundos después Blair le puso el collar y los pendientes, tenían un tono similar al de sus ojos.
-Le quedan de maravilla Señorita- habló emocionada.
-Sí, son hermosos.
"Luego tendré que agradecerle por el obsequio"
La puerta de la habitación fue golpeada y al instante Noel apareció por ella- Señorita, el Duque Van Helssen la espera en el recibidor. Por cierto, se ve hermosa.
-Gracias Noel- se puso de pie y alisó su falda- Creo que es momento de bajar.
-¿Lleva el collar de su madre?
-Sí, lo amarré por debajo del vestido, así no se verá- Blair solo asintió, salieron de la alcoba a paso tranquilo, los nervios se le notaban a leguas al jugar con sus dedos.
Al llegar a las escaleras Rower la esperaba debajo, se veía igual de bien que siempre, pero esta vez su ropa era más elegante. El color negro característico de sus trajes estaba presente como siempre, llevaba una camisa blanca con un pañuelo negro anudado sobre ella que terminaba escondiéndose entre el chaleco negro con detalles bordados en azul, sobre él permanecía un saco del mismo color, que a la vez era cubierto por un manto negro colgado desde la hombrera de su hombro izquierdo decorada con finas cadenas a juego con su espada. De una forma extraña sus vestimentas combinaban.
Se puso más nerviosa cuando Rower notó su presencia, no dejó de verla en ningún instante mientras bajaba las escaleras. Al llegar al último escalón de ésta, él le extendió la mano para que la tomara.
-Rouse, hoy día te ves realmente hermosa- depositó un beso en el dorso de su mano.
-Gracias - sentía quemar sus mejillas, le regaló una sonrisa y lo miró a los ojos- Tu te ves especialmente elegante.
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La Dama Maldita
RandomSemanas, meses e incluso años transcurrían mientras ella permanecía confinada en la torre de la mansión del Conde Beckham, su padre. Los años pasaron sin que ella pudiese conocer lo que la rodeaba, lo que conocía se limitaba al conocimiento de los l...
