Cap 22: Boutique

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La luz cegaba sus ojos, parpadeó varias veces hasta que se acostumbró a ella. La vista que tenía enfrente la dejó sin palabras, un hermoso campo repleto de flores cubierto por un interminable cielo azul se extendía a sus pies, el aroma de éstas inundó su nariz deleitándola.

-¡Dania! ¿Dónde estás?- la voz de un hombre se dejó oír, provenía desde el bosque detrás de ella.

-¡Aquí Ander!

-Te dije que no te fueras muy lejos ¿Qué harás si te pierdes?- el joven hombre de cabello castaño la regañó al llegar a su lado.

La joven solo se rio- No me perderé, conozco el bosque como la palma de mi mano.

-Claro - solo rodó los ojos - ¿Te parece tomar un descanso aquí?

-Sí, hace mucho que no andaba por esta parte- señaló hacia una dirección- Por allá debería de haber un gigantesco roble, sentémonos debajo de él.

Ambos continuaron caminando hacia donde Dania guiaba, al llegar al árbol dejaron su equipaje en el suelo, sacaron un mantel y lo extendieron sobre la gramilla. Uno al lado del otro se sentaron para contemplar la vista.

-Por fin un descanso, mis pies no daban más- la chica se quejó, recostó su cabeza en el hombro de su pareja.

Ander solo se rio- Llevamos el día entero buscando caléndulas, primero comamos algo y luego regresemos al pueblo.

-Espero que sean suficientes.

-Llenamos un bolso completo, no creo que se precisen más- apoyó su cabeza sobre la de ella, se quedaron en silencio viendo como el viento mecía las flores -No recordaba que hubiese un campo de flores por esta parte del bosque- Ander rompió el silencio.

Dania se puso de pie y le extendió la mano- Ven.

-¿Qué harás? - le dio la mano poniéndose de pie.

-Solo sígueme - tomados de las manos se adentraron más en el predio de flores. La brisa revolvía el cabello negro de Dania y Ander no podía sacarle los ojos de encima. -¿Pasa algo?

Negó con la cabeza, se agachó para recoger una flor blanca y al erguirse se acercó a ella para ponérsela en el cabello- Te ves hermosa sonriendo así.

Sus palabras solo hicieron que su sonrisa creciera aún más. Se acercó a él, pasó uno de sus brazos por su cuello mientras que con su otra mano agarraba la suya- Baila conmigo.

Se rio por las ocurrencias de su novia, pero no iba a negarse. Pasó su mano por la cintura de ella acercándola más a él y de esa forma comenzaron a balancearse, girar y a dar pasos torpes. Sus risas resonaban mientras bailaban, en un instante Dania soltó la mano de Ander para tomar su falda y dar un par de giros frente a él, volvieron a unir sus cuerpos para seguir aquel ritmo improvisado.

No lograba explicar los sentimientos que tenía en aquel momento, solo sentía que desbordaba de felicidad, tanto que sus mejillas dolían de tanto sonreír. No quería que ese instante terminara, quería seguir bailando en aquel campo de flores junto al hombre que amaba para siempre, verlo y escuchar su risa era un bálsamo para su corazón.

De aquella forma continuaron bailando y riendo hasta el cielo comenzaba a pintarse de naranja.

******************

Era la primera vez desde hace tiempo que se despertaba sin lágrimas en los ojos y un intolerable sentimiento de angustia. En cambio esta vez despertaba con una sonrisa en la cara, una gran dicha y alegría.

"Fue tan romántico y dulce"

Los sentimientos y sensaciones todavía revoloteaban en su pecho. Se llevó las manos a la cara y comenzó a dar vueltas en la cama, justo en ese instante entró Blair a la habitación viendo su momento de euforia.

La Dama MalditaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora