Rafaella.
El mar de Grecia siempre resulta alucinante ante mis ojos.
Parece que el tiempo se detiene cuando estoy en este lugar, las calles traen consigo mucha paz para mí, por eso acudo muy a menudo aquí.
Mykonos es mi lugar favorito en el mundo, pero eso pocos lo saben...
Estoy sentada en una butaca que se encuentra sobre el muro que separa mi casa del mar y mi mano sostiene una copa de vino blanco semi seco.
El día de hoy ha sido complicado, papá no se puso muy contento cuando lo visite en su mansión para decirle que necesitaba respirar y volé directamente en mi jet privado desde Roma a Mykonos. Con los años creo que ya se acostumbró a darme mi espacio personal, ya que él sabe los motivos por los que escapo.
Llevo seis horas aquí y siento que he respirado más que nunca.
Me pongo de pie, empinando mi copa y caminando dentro, subo las escaleras, cruzando por la pequeña sala que tengo en el segundo piso, la cual tiene una vista impresionante al mar igual que mi habitación.
Tengo una obsesión insana por el mar y los atardeceres.
Debo arreglarme porque hoy tengo una cena importante y pronto vienen por mí.
Ingreso a mi habitación y observo mi closet tratando de elegir que ponerme; me decido por un short negro, una camiseta blanca, un bolso clásico de Chanel en color negro y unas sandalias Hermès de suela baja.
Me coloco un poco de maquillaje, agrego un poco de mi perfume Ferrer con olor a vainilla y algunos accesorios como unos pendientes delicados de diamantes hechos por nuestro joyero familiar, un brazalete Bvlgari y una cadena de oro blanco.
Abren mi puerta y regreso a mirar de inmediato.
-¿Me dices a dónde vamos?-suelta Thiago un poco serio.
-¿No sabes tocar?-es un imprudente que siempre mantiene esa actitud defensiva cuando no se le informan las cosas.
-No. ¿Me dirás o lo tengo que averiguar?
-Iré a cenar, ya están viniendo por mi.-suelta una risita sarcástica.
-¿Él también está aquí? ¿Por eso decidiste venir?-ya está dentro de mi habitación.
-Mi vida no gira entorno a alguien, ya te lo dije antes.-entorna sus ojos verdes. Amo verme reflejada en ellos.
-¿En qué auto iremos?-pregunta y me rio fuerte.
-Tú no vendrás.
-Te sigo en otro auto desde atrás.-informa y se va, cerrando la puerta.
-¡Thiago, ya te dije que iré sola!-grito y me ignora.
«Es un imbécil».
Salgo de mi habitación después de unos minutos en dirección a las escaleras, desde donde escucho ruido y me es imposible evitar sonreír.
Cuando ya estoy en la primera planta, encuentro al sujeto en mi campo de visión.
-Raff.-se acerca a besar mi frente y sonrió, su perfume de noche es fuerte, justo el que me gusta desde hace años.
-Tengo que venir aquí para encontrarnos, Francesco.-lo beso en su mejilla y él se ríe fuerte ante mis palabras.
Mykonos siempre es nuestro punto de encuentro, al menos una vez al año.
-Yo también te extrañe.-me mira con sus intensos ojos azules.
-Yo también. La realeza últimamente no tiene tiempo para mí-murmuro con fingida tristeza.
ESTÁS LEYENDO
IMPERIO
Teen Fiction«PRIMER LIBRO DE LA BILOGÍA TORMENTA Y OSCURIDAD» Ellos han estado en guerra desde que nacieron. El poder los ha acompañado desde que decidieron gobernar. La tormenta y la oscuridad no se han visto las caras. Una cadena imposible de romper. Un im...
