«PRIMER LIBRO DE LA BILOGÍA TORMENTA Y OSCURIDAD»
Ellos han estado en guerra desde que nacieron.
El poder los ha acompañado desde que decidieron gobernar.
La tormenta y la oscuridad no se han visto las caras.
Una cadena imposible de romper.
Un im...
Me encuentro sentado observando a la mujer que he amado durante toda mi vida.
Ya no es una niña, ahora es una mujer y hoy ha dado inicio al desfile de modas de mamá.
Sé que me odia y que no quiere verme, ni saber nada de mí y lo entiendo. Juro que entiendo todo el resentimiento que tiene hacia mí.
Ordenó que derribaran el avión en el que venía. Justo por eso opte por viajar en un vuelo comercial. Porque si viajaba en mi avión privado estoy seguro que ella misma lo hubiese derribado. Su rencor sobrepasa todos los límites.
No nos vemos desde hace ocho años. En aquel tiempo mi familia tomo la decisión de alejarme de ellos ya que yo representaba un peligro inminente en la vida de mi pequeña hermana.
Tenía dieciocho años cuando la secuestraron y puedo asegurar que ese fue el peor día de mi vida. Yo había decidido no cumplir un trato que tenía pendiente con unos hijos de perra y pensé que no pasaría a mayores, pero ellos la secuestraron y torturaron durante días.
En ese transcurso no pude conciliar el sueño, estaba desesperado por encontrarla y enfocado en buscar información por todos lados.
Cuando mi padre se enteró se volvió loco, desapareció durante días buscándola por cielo, mar y tierra. Mi abuelo la busco hasta en el extranjero.
Puedo asegurar que esos fueron los días más angustiantes de nuestras vidas.
Todo cambio desde entonces.
Cinco días después papá logro encontrarla, pero en el momento en que intente acercarme mis padres me impidieron el ingreso a mi casa y ella no quiso verme. Prefirió irse a vivir donde el abuelo que volver a encontrarse conmigo.
Fui a buscarla para intentar que por lo menos me escuchara pero no lo logre. Ella solo le pidió al abuelo que me sacara de su casa.
Me he arrepentido toda mi vida de eso. Fueron torturas perversas, que matarían a cualquiera, pero ella era una Riccardi, criada por Christian Riccardi y Max Riccardi. Aguanto como los grandes, pero como dicen, parece que las heridas sanan por fuera pero por dentro vives condenado a verlas sangrar.
Me aterra saber que con el tiempo ella no ha podido sanar sus heridas. Heridas formadas por las consecuencias de mis actos.
Llevo los mismos ocho años sin poder ver a mi familia, solo mi madre se ha acercado a mí y eso fue hace tres años, pero los demás no se acercaron, para ellos la prioridad siempre será mi hermana y los entiendo porque incluso para mi ella es la prioridad más importante.
Por eso me aleje, para que ella pudiera vivir tranquila sin tener que verme, pero he regresado y lo he hecho porque me siento vacío. Los recuerdos ya no me alcanzan para alimentar mi alma. Incluso siento que he olvidado como suena su voz, como sonríe y como brillan sus ojos con un gris único.
Tengo miedo de que me siga viendo en sus ojos cada vez que se mira al espejo.
«Hermano, cuando tú te vas a la universidad yo no te extraño porque te puedo ver en mis ojos», eso era lo que me decía siempre que tenía que viajar a Ámsterdam por un largo periodo para la universidad.
Mi padre se encargó de matar a todos los hombres que estaban dentro cuando la rescato, pero yo me encargue de matar a los que estaban fuera.
Estuve un año cazando a todos esos hijos de perra uno por uno.
Ellos no conocían a la bestia que había creado mi familia, hasta que los tuve arrodillados ante mí suplicando piedad.
Pero antes de matarlos ellos vieron morir a todas sus familias. Ese es el peor castigo y la más grande tortura, de esas que te desgarran el alma desde adentro.
Hice un trabajo limpio junto a mis amigos. Gajes de haber sido entrenado por una de las organizaciones más fuertes a nivel criminal y de haber estado en la guerra Siria durante un año como parte de un entrenamiento por parte de mi familia y del Némesis.
Después de eso Thiago se marchó a Londres para cuidar de ella y Fabrizio se quedó pero apenas término la facultad regreso a Roma a trabajar al lado de mi padre.
Todos estos años me he conformado con ver fotos y videos subidos a sus redes sociales, pero ya no quiero eso. Quiero abrazarla. Quiero arrodillarme a pedirle perdón. Quiero que me ame como antes porque siento que no puedo seguir, siento que me he secado desde adentro y nada ni nadie puede hacerme volver a la vida, solo ese par de ojos grises que son semejantes a los míos.
Quiero acercarme pero aun no estoy listo y me acojona ver terror en sus ojos cuando me vea, por eso estoy sentado en un lugar que esta fuera de su alcance.
Siempre me pregunto si estaré condenado de por vida a mirarla desde las penumbras. Eso sería injusto para mí y totalmente justo para ella. Aún sigue pensando que yo la elegí como moneda de cambio y que por eso la secuestraron.
Cuando ella estaba radicando en Londres la vigilaba desde mi auto, durante todo el tiempo que podía, antes de volver a mi realidad.
A la soledad.
Todo este tiempo la he mirado desde lejos. Asistí cuando se graduó de Dirección de Empresas y Negocios en la universidad más prestigiosa de Londres. Fue la mejor de su clase, graduándose con honores.
Creo que es feliz. Ella tiene la felicidad que yo no puedo tener y eso me complace.
La primera vez que preparo un postre en Londres, Thiago me guardo un poco y me lo llevo cuando nos encontramos, llore en silencio sentado en mi carro. Le había quedado delicioso, pero no tuve el gusto de decírselo.
Desde ese entonces no he vuelto a comer otro postre, me prometí que solo comería los que ella preparara.
-Tienes que irte.-se acerca mi mejor amigo-.Ya va a terminar el desfile.
-Me voy a ir cuando termine, Costa. No llamare la atención de nadie.
-No hagas esto más difícil. Ella puede verte.
-Cuando cierre el desfile me iré-digo sin mirarlo.
Se queda a mi lado, con su mano en mi hombro tratando de disminuir el dolor que estoy sintiendo. Sin embrago, yo siento que ahora solo estoy sobreviviendo.
Me pongo de pie cuando mi madre sale a agradecer a los presentes y me marcho del lugar directo al aeródromo.
Abordo mi avión y regreso a Roma. Apenas aterrizo me subo en mi Ferrari 296 GT3 negro y voy conduzco hacia mi penthouse.
Cuando llegue a Roma me quede con Thiago durante los primeros días porque la constructora de mi familia no quiso venderme un penthouse debido a una orden directa que habían dado desde arriba. Tuve que recurrir a comprarle un piso al enemigo que hemos tenido durante toda nuestra vida.
La soledad que me envuelve al entrar a ese lugar es escalofriante. Ni siquiera he decorado, producto de la miseria en la que he estado sumido durante años.
Hola, Tormentas!!
Debo confesar que tengo un cariño especial por Franco y sé que ustedes también lo amaran.
Espero que les guste el cap.
Besos🖤
-Elyn.
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