Capítulo 9

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Rafaella.

Me alisto temprano para ir a trabajar.

En Riccardi Ass, nos dedicamos a varios rubros y uno de los más importantes es la fabricación de armas.

Dejo el auto en la entrada del edificio pensando que saldré temprano, ya que al parecer no tengo mucho trabajo para el día de hoy.

Subo por el ascensor e ingreso a mi sala de juntas donde ya me está esperando mi equipo de trabajo.

-Buenos días, chicos, ¿que tenemos para hoy?-saludo cordialmente.

Ellos empiezan a contarme los avances que tenemos para una nueva arma que estamos fabricando.

-La distancia de tiro debe de ser mayor y creo que debemos agregarle una mirilla-les indico-.Las pruebas deben hacerse cuando se concluya toda la construcción. Ajustamos cada detalle que haga falta y estamos listos para vender.

-¿Quién hará la prueba del armamento? ¿Le enviaremos un lote de prueba al ejército?-pregunta Verónica.

-El arma la probare yo personalmente.

-En todo caso, pondré un lote de prueba en él Némesis.-asiento aprobando lo que dice.

Ellos anotan las indicaciones que les doy.

Nos enfrascamos en diseñar la forma del arma y el nombre que le vamos a poner. Luego hacemos el plan de ventas para nuestros potenciales clientes.

-El plan de ventas será enviado a los e-mails de nuestros compradores. También debemos especificar que son de edición limitada-les informo-.Quien las desee que compre ya.

Nuestros clientes no piensan dos veces antes de comprar nuestros productos porque saben que somos los mejores en lo que hacemos.

Soy la clase de jefa que no admite errores, justo por eso tengo a los mejores trabajando a mi lado.

Abandono la empresa casi a la 9:00 de la noche y solo ansió llegar a mi casa, tomar un café para cerrar el día y dormir plácidamente, sin que ninguna maldita pesadilla me levante durante la madrugada.

Mañana tengo un evento importante al cual he sido invitada.

...

Tomó una copa de vino blanco mientras termino de pulir mi maquillaje para asistir al evento de relaciones públicas que se llevará a cabo dentro de dos horas.

Iré con un vestido Ferrer blanco, unas sandalias de tacón del mismo color y mi cabello levantado en una cola perfecta, estilizando mi cuello de la manera que tanto me gusta.

Fabrizio me llama cuando ya está esperándome en el estacionamiento. Al parecer Thiago le comento algo de la seguridad que se me iba a otorgar para dicho acontecimiento y él se ofreció a llevarme.

La locación es a las afueras de la ciudad por lo que llega con tiempo de anticipación.

Al verme elogia mi belleza y en el camino vamos acordando la hora en la que me recogerá.

Después de una hora estoy caminando entre los invitados con dos vasos de whisky en mi sangre y uno en mi mano.

No es mi trago favorito pero estoy enseñada a consumirlo ya que mi padre lo tiene por toda su casa y lo ha compartido en ciertas ocasiones conmigo.

Noto que muchos de los invitados son rusos o al menos la gran mayoría.

Un hombre muy guapo de cabello marrón se acerca a mí. Su rostro es perfilado, su nariz es recta y su mandíbula afilada, tiene ojos claros, cejas gruesas y su cabello esta peinado para atrás. Lleva puesto un traje negro con corbata michi, la camisa blanca abraza los músculos fuertes y muy bien trabajados.

IMPERIODonde viven las historias. Descúbrelo ahora