Rafaella.
Después de que el Kuznetsov me dejo en casa, me acosté a descansar y no me he levantado en todo el día, solo aproveche en comerme un poco de torta de chocolate que tenía en el frigorífico y regrese a la cama a seguir durmiendo.
Mi teléfono empieza a sonar. Es de madrugada así que me apresuro a contestar sin saber quién llama.
-¿Aló?-respondo curiosa.
-Estoy abajo.
-¿Quién habla?-intento averiguar.
-Máximo. Baja.
-¿Qué? Es media noche.
-Te estoy esperando. No me iré-afirma sin dudar.
Corto la llamada empezando a caminar. Espero que no venga a asesinarme porque aún no estoy lista. Sigo adolorida.
Salgo del edificio deteniéndome en la ventana del carro. Él baja el vidrio polarizado.
-¿Qué quieres?-le pregunto al instante.
Me muestra una caja de donas y unos cafés que ha traído.
-Sube al carro.
Abro la puerta ingresando al asiento de copiloto.
-¿Ahora me traes donas? Están envenenadas, ¿verdad?-lo miro, escrutándolo con la mirada.
-No-me responde cortante, mientras inspecciona mi cuerpo-.No has mejorado, logro verlo-.me mira directamente a los ojos.
-Estoy bien.
-Sigue mintiéndome.-sus oscuros ojos siguen sobre mí.
Me entrega un café y la caja de donas. Primero doy un sorbo al café y luego empiezo a comer. El dulce me encanta pero no suelo comerlo mucho, salvo las tortas de chocolate o los brownies.
-¿Tu no comerás?-lo miro esperando su respuesta.
-No me agradan-dice sin mirarme.
Dejo la dona sobre la caja.
-Si no comes tú, no comeré yo-lo amenazo.
-No seas caprichosa, Malen'kiy y come lo que te traje-me ordena.
«Pequeña», con esta ya son tres veces que me llama así.
Dejo el café en el posa vasos del auto.
-Me voy-digo, haciendo el amago de bajarme del carro al ver que no tiene intenciones de comer.
Me detiene sujetándome del brazo.
-Comeré-menciona con irritación.
Toma una dona de mala gana y se la lleva a la boca dándole un mordisco.
Yo vuelvo a tomar la mía, sin poder borrar la sonrisa de logro que tengo plasmada en el rostro.
Cuando terminamos con toda la caja empieza a hablar.
-¿Estarás bien?-quiere saber.
-¿Por qué quieres saber?
Me mira extrañado.
-Simple curiosidad, prefiero atacarte cuando estés mejor-dice arrogante.
-Claro...dame unos días.
-Espera mi próximo ataque entonces.
-Estaré lista para atacar también.
-Quizá esta vez no tengas oportunidad.
-Si tendré oportunidad, cariño-digo besándolo con intensidad antes de bajar del carro.
ESTÁS LEYENDO
IMPERIO
Teen Fiction«PRIMER LIBRO DE LA BILOGÍA TORMENTA Y OSCURIDAD» Ellos han estado en guerra desde que nacieron. El poder los ha acompañado desde que decidieron gobernar. La tormenta y la oscuridad no se han visto las caras. Una cadena imposible de romper. Un im...
