Capítulo 3

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Máximo.

Estoy ubicado frente al espejo colocándome los gemelos de oro en los puños de la camisa blanca que llevo puesta. Observo mi colección de relojes de distintas marcas y me decido por un Rolex Cosmograph Daytona y salgo de la habitación cuando ya estoy listo para la reunión que tengo pactada para el día de hoy.

Ingreso al ascensor y desciendo hasta el estacionamiento subterráneo.

Le informo a Gregori a donde iremos y se lo comunica a los otros mercenarios del Cirius para que nos sigan en una sola camioneta. Órdenes dadas específicamente por mi persona.

Mientras estemos en Roma no podemos llamar la atención ya que es territorio enemigo. En Rusia ya es otro asunto...

Elijo entre mis autos el Bugatti La Voiture Noire, que es uno de mis modelos favoritos y uno de los autos más caros del mundo. Tengo seis de estos y el que hoy utilizare esta valorizado en 26,5 millones de euros, por ser un diseño especial, hecho exclusivamente para mí.

Conduzco hasta el restaurant cinco estrellas michelin en el que he quedado con una mujer a la que aún no conozco. Lo único que tengo claro es que desde siempre nuestras familias han sido enemigas. Su apellido representa una amenaza para el mío y viceversa.

Hace unos días empecé a cazar a mi proveedor de armamento porque me estaba traicionando y en mi mundo eso no se perdona y resulta que ella es la única opción que me queda, ya que tiene una empresa dedicada a ese rubro y por lo que he escuchado sus armas son de una calidad impecable. Justo lo que necesito.

Contare con sus servicios solo por un tiempo provisional. Nada a largo plazo. Hasta encontrar a otro hombre que me fabrique las armas que quiero.

Estoy sentado en la mesa que reserve para dos personas, llegue diez minutos antes así que tengo que esperarla. Me gusta la gente puntual, si no está aquí a la hora acordada, me largo.

Después de unos minutos se acerca a mí una mujer de estatura mediana, envuelta en un vestido de gamuza negro que se acopla a su figura como si fuese una segunda piel, mis ojos se desvían hacia la abertura sutil en su pierna derecha y eso me hace mirar que camina sobre unas sandalias negras con tacón de diseñador.

Se detiene cerca a la silla que tengo enfrente.

-Buenas noches señor, Novikov-me saluda, tendiéndome la mano.

Me quedo impresionado con la belleza de su rostro. Tienes un par de ojos grises que te hechizan, un rostro perfilado y su cabello negro cae como una sábana sobre su esbelta espalda.

El color tan oscuro de su cabello hace que sus ojos se vean irreales.

-Buenas noches, señorita Riccardi-contestó.

Nunca la había visto, nacimos siendo enemigos, por ende nunca tuvimos oportunidad de conocernos, además de que resultaría imposible acercarse ya que siempre ha sido la hija más protegida de los Riccardi.

Toma asiento con mucha elegancia.

Es una maldita diosa.

Sus ojos me observan con intensidad, perecen una tormenta a punto de desatarse.

Mi atención se desvía cuando se acerca el mesero a tomar nuestra orden, yo pido una botella de Macallan Fine & Rare de 1926, el único whisky de mi preferencia. Ella pide una copa de vino blanco reserva 1986.

-¿Para qué quería verme, señor Novikov?-pregunta, ladeando el rostro.

Al parecer no le gusta perder el tiempo. Va directo al asunto.

En realidad no soy un Novikov, ese es mi mejor amigo.

Yo soy Máximo Kuznetsov, su peor enemigo. Pero si se lo digo no llegaremos a nada y seguro recordara que hace unos años intente asesinarla en Londres persiguiéndola con una bazuca, dispuesto a matarla.

-Necesito un nuevo proveedor de armas y tú eres la mejor opción que tengo, por ahora-menciono mirando mi vaso de whisky, guiándolo a mis labios.

-¿Acaso hay más opciones?-responde arrogante, arqueando una ceja.

-Tengo algunas propuestas interesantes.-en sus labios aparece una sonrisa soberbia y vuelve a enfocarse en lo importante.

-¿Qué tipo de armas desea?

-Una tonelada de alto calibre con mirilla y algunas bombas. Estoy abierto a la expansión con la que ustedes cuenten.

-Entiendo.-se lleva la copa de vino a sus labios y me quedo mirándola entretenido.

-Quiero mirar el catálogo-le indico.

-Claro. Mi equipo se lo enviara junto a la suma de dinero que le costara todo lo que me pide.

-El dinero no es un problema.

-¿Para que las necesita, señor Novikov? ¿Desatara una guerra?-pregunta, curiosa.

-¿Interroga a todos sus compradores?

Se recompone sobre la silla y entrecierra sus ojos tormentosos en mi dirección debido al comentario que he realizado.

-No. En todo caso, eso sería todo.-deja la copa sobre la mesa.

-¿Cuándo nos volveremos a ver para cerrar el negocio?

-Lo llamare cuando los documentos estén listos y si en caso decidimos desistir del trato también se le comunicara.-se pone de pie lista para marcharse.

-Estaré esperando.-empujo la silla para atrás y me pongo de pie alzándome sobre toda mi altura para despedirla, brindándole mi mano.

Ella me corresponde el gesto y en el momento en que nuestras manos se unen me invade una sensación extraña.

Se gira en dirección a la salida y me deleito viendo su culo.

La polla se me pone dura con la vista que tengo.











Hola, Tormentas!!

Ahhhhh!!! Conocimos a Máximo, nuestro rey oscuro, la otra cara de la moneda.

Espero les guste el cap.

Besos🖤

-Elyn.

-Elyn

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