Capítulo 29

146K 7.5K 293
                                        

Rafaella.

La felicidad que siento ahora no la había sentido jamás y no voy a dejar que nadie me la arrebate.

Nunca he tenido que consultar o pedir permiso para tomar alguna decisión, siempre he hecho mi voluntad sin oposiciones. Suelo ser muy considerada con ellos para pedir su opinión en algunos asuntos pero esos se acabó, si creen que tienen derecho a opinar en mi vida están muy equivocados.

En mi vida solo mando yo. Las decisiones la tomo yo. Y ya he decidido.

No puedo negar que me tomo por sorpresa lo del matrimonio, pero creo que no había otra opción, yo no quería una vida sin él porqué el vacío que me iba a dejar su ausencia iba a persistir por siempre.

Amo a ese hombre como no tiene idea y me enfrentare a quien sea con tal de mantener mi matrimonio a flote.

Llevo horas en Roma y justo ahora estoy yendo a la empresa de mi familia, quiero ver a mi padre y no me iré sin hablar con él.

Al amanecer le envié un mensaje a Verónica para que programe el entrenamiento que teníamos pendiente sobre la prueba en campo de la última arma fabricada.

Ingreso a la empresa, muchos de los trabajadores me miran, pero nadie se cruza en mi camino.

Supongo que para todos soy una traidora.

Subo hasta el piso donde se encuentra la oficina de mi padre.

-Quítate de mi camino, Ro.

-Es mejor que reconsideres tu visita y regreses en otro momento.

-Ahorita no estoy de humor. Si no te mueves, te mato-amenazo y saco mi arma-.Quítate de mi camino.

Se aparta y avanzo a largas zancadas.

Entro a la oficina y cierro con seguro.

-¡¿Qué mierda haces aquí?!-grita a mi espalda.

-Vamos a hablar-le digo al hombre que se ha puesto de pie de inmediato.

-¡Fuera! ¡No te quiero volver a ver!-me señala la puerta.

-Papá, por favor, hablemos.

-¡Lárgate o te saco yo!-siento un pinchazo en el pecho porque sus palabras me lastiman.

-Solo escúchame. No te cierres-le suplico pero al parecer no entiende de razones.

-Lo dice la mujer que decidió traicionar a su familia-me echa en cara-.¿Creías que nunca nos íbamos a enterar?-me mira con odio-.Dime algo, ¿Planearon juntos dispararme cuando di el mensaje a la nación o solo fue tu idea?-me pregunta, ladeando el rostro.

-¿Cómo puedes pensar que yo te haría eso?-la ira y el dolor llegan a niveles inimaginables dentro de mí.

-Te voy a expulsar de la organización-amenaza mirándome a la cara.

-Sabes que solo se expulsa a los traidores y que todos los hombres del Némesis me buscaran para matarme. No te pongas en mi contra, Christian Riccardi, porque soy capaz de traerme abajo nuestra propia organización. Te vienes contra mí y te quemo toda Italia.

-Ahora me puedo esperar cualquier cosa de ti.

-¡No me obligues a hacerlo! Yo... te amo con mi vida.

-¡Desaparece de mi vista!-su mano se estrella contra su escritorio y yo pego un respingón hacia atrás.

-¡Deja de gritarme y abre la cabeza!-levanto la voz para que me preste atención-.Entiende que lo quiero.

IMPERIODonde viven las historias. Descúbrelo ahora