Rafaella.
La situación me sobrepasa y el dolor en mi pecho no cesa.
No esperaba que se presentara en mi casa. Volver a verlo removió estragos en mí.
«Ha perdido peso».
Él es una mescla de mis padres juntos, aunque siempre el gen predominante ha sido papá, de mamá solo tiene el color del cabello y bueno...yo soy idéntica a mi progenitor.
Los ojos de mi hermano son idénticos a los míos, pero esta vez, a diferencia de las otras veces, lucen opacos, incluso parece que han dejado de brillar.
Me han mostrado dolor en estado pura ante cada dardo que he lanzado.
Por un momento sentí que sus palabras eran sinceras, pero no me dejare engañar. No creo en él y nunca volveré a hacerlo.
Sus acciones nos han traído hasta aquí.
La vida me ha destruido tantas veces que aprendí a reconstruirme sola. Aprendí a permitirme sufrir pero levantarme pase lo que pase.
Suelo levantar mis paredes con todas las personas, justo para que nadie pueda ver más allá de lo que puedo mostrar.
No en esta situación... él puede leerme aún con las paredes arriba.
La seguridad abre el portón inmenso de mi fundación cuando identifican que soy yo.
-Buenos días, madre superiora-saludo a la encargada de la fundación que he creado hace algunos años.
-Señorita, Riccardi. Buenos días-se acerca a darme la mano-.Los niños la han extrañado mucho.-sonrió en su dirección.
-¿Cómo están?-me intereso en conocer cómo se encuentran.- ¿Ya llegaron los regalos?-según Vero, el camión de los regalos estaba en camino desde temprano.
Hoy es cumpleaños de uno de los niños de la fundación. Desde que aperturamos tengo la tradición de estar presente en cada cumpleaños para festejarlo a su lado.
Los cumpleaños son fechas importantes que deben celebrarse siempre.
Busco al cumpleañero del día de hoy. Oscar, es un pequeño que tuvo la desgracia de perder a sus padres en un incendio que consumió su casa.
-¡Feliz cumpleaños, pequeño!- me coloco en cuclillas para estar a su altura, le doy un fuerte abrazo y un beso en la frente.
-Señorita, Rafaella, pensé que no vendría.-Coloca su mano en mi mejilla-.Me dijeron que estaría muy ocupada.
-No. Yo no faltaría jamás a tu cumpleaños y tampoco al de los demás.
-Vimos que hirieron al presidente.-Lo miro con tristeza-.Todos estábamos muy preocupados por ti y oramos por la salud de tu papá.
-Gracias por tenerlo presente en tus oraciones y gracias a eso él ya está bien. No fue casi nada.-Me pongo de pie-.Pero hoy no hablaremos de cositas tristes.-Lo tomo de la mano para salir al patio-.Vamos a jugar.
Busco con la mirada a la madre superiora y me sorprendo al verla conversando con un sujeto. Franco, el idiota.
Respiro profundo para poder controlarme. No quiero matarlo aquí mismo.
Ella se acerca muy emocionada con él a su lado.
Me veo obligada a mostrarles una sonrisa.
-Qué bueno que haya permitido que su hermano nos acompañe el día de hoy.-Lo mira con amabilidad.
«¿Segura que no la ha enamorado?», puedo poner las manos al fuego al pensar que es posible que todas las mujeres de Roma ya estén detrás de él después de enterarse que ha regresado.
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IMPERIO
Teen Fiction«PRIMER LIBRO DE LA BILOGÍA TORMENTA Y OSCURIDAD» Ellos han estado en guerra desde que nacieron. El poder los ha acompañado desde que decidieron gobernar. La tormenta y la oscuridad no se han visto las caras. Una cadena imposible de romper. Un im...
