Capítulo 17

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Rafaella.

Me despierto temprano metiéndome al baño y luego a la ducha. Enjabono mi cuerpo y cuando me estoy lavando el cabello entra Máximo y se desnuda para meterse al cubículo.

-Buongiorno, Malen'kiy-me saluda en un italiano mezclado con ruso, pegándome a su cuerpo y robándome un beso.

«Buenos días, Pequeña».

-Dobroye utro, Adonis.-le respondo en un perfecto ruso.

«Buenos días, Adonis».

Me levanta en brazos estrujando mis nalgas. Envuelvo mis brazos en su cuello y mis piernas en su cintura.

Me penetra con dureza, entrando y saliendo con fuerza, mientras yo amortiguo mis gemidos mordiendo su hombro y lo jalo por el cabello buscando su boca.

-Te voy a destrozar el coño, preciosa.

Lo siento hasta lo más profundo de mi canal, como si invadiera cada parte de mí.

Mi coño se abre como una flor para recibirlo. Me separa un poco haciendo que baje la cabeza mirando donde nuestros cuerpos se unen y no puedo evitar mojarme más. Me está dando todo un espectáculo.

-Vez como si entra por completo-me dice al oído-.Logras ver cómo te lo comes todo.

Me encanta cuando me habla sucio.

Cierro los ojos y dejo caer mi cabeza hacia atrás enterrando las uñas en sus hombros llevada por el placer que estoy sintiendo. Puedo percibir las venas de su polla latiendo en mi coño y la calentura de su derrame en mi interior.

Se queda sosteniéndome por un largo rato percibiendo que si me suelta no podre sostenerme.

Terminamos de ducharnos y salimos buscando nuestra ropa, me cambio apresuradamente porque llegare pasada la hora y no me gusta llegar tarde

-Te tienes que ir-le digo cuando lo veo sentado en el borde de mi cama.

-Puedo llevarte.-se ofrece.

-No es necesario, me recogerán.-lo miro tratando de explicarme-.Luego tendré que tener un carro para volver a casa. Las pruebas de vestuario son un poco tardadas.

Asiente poniéndose de pie.

Camina hacia mí y me da un beso en los labios.

-El de la suerte-me dice antes de irse.

Después de unos minutos salgo de mi penthouse con dirección a la empresa de mamá.

Al llegar voy directo al piso asignado para vestuario.

-Mamá-llamo su atención mientras me acerco.

-Principessa.-besa mi mejilla-.Te estábamos esperando.

Se encamina en dirección a las mujeres que sostienen unas prendas. La sigo detrás y me abre paso para revisar lo que tienen preparado para mí y de ocho opciones presentadas, me decido por tres vestidos.

Todas las prendas son hermosos pero los que más me gustan son los que desfilare.

La asistente de modelaje está presente, cuidando cada detalle que se mostrara en la pasarela. Mamá revisa que a los vestidos se les hagan los ajustes indicados de acuerdo a mis medidas.

Según me informo tenemos tres tiempos: Abrimos el desfile, luego entro en el intermedio y cierro el desfile.

A medida que van ajustando los vestidos me los voy probando, hacemos pruebas de maquillaje y peinado, dejando todo decidido.

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