Rafaella.
Estoy nadando en la piscina que tiene vista al mar. Muevo mis piernas y brazos con agilidad en el agua. En otra vida siempre he pensado que fui una sirena.
Llego hasta el otro extremo y vuelvo a empezar.
Estos han sido unos días complicados, pero han tenido su lado bueno, hemos vuelto a estar todos juntos como una verdadera familia y es como regresar en el tiempo.
Mamá se emocionó hasta las lágrimas cuando vio a Franco aquí con nosotros. Fue una verdadera sorpresa para a ella que siempre ha luchado para mantenerse presente en la vida de sus dos hijos.
Es verdad que ella nos ama y que le afecto mucho cuando nos separamos y mi papá decidió desterrar a su hijo. A él no le importa nada, lo saco del país y le impidió la entrada a Italia, es por eso que él no había pisado el país en más de ocho años.
Tenía conocimiento de que mamá acudía a Ámsterdam de vez en cuando para ver cómo estaba y si tenía alguna necesidad, que claramente no tenía porque es un hombre muy inteligente y ha sabido hacer dinero solo, pero creo que su intención siempre fue que no se sintiera solo, que tuviese claro que aún había alguien de la familia que estaba a su lado.
Salgo a la superficie a tomar aire.
Estar aquí me ha servido para aclarar por completo los pensamientos que me estaban abrumando y he encontrado la luz al final del camino.
Siempre he respetado que él tenga muy claro que no quiere tener hijos, me lo dijo desde el primer momento y lo comprendí, pero él no ha mostrado respeto alguno por lo que yo quiero y ha insinuado cosas de mí que no son ciertas...
Piensa que yo estoy recurriendo a recursos bajos para embarazarme a sus espaldas, intentando ponerme como la desnaturalizada o la mala de la película.
La rabia en mi pecho crece desmedidamente cuando pienso en él y recuerdo sus palabras tan hirientes y venenosas.
«¡Grandísimo hijo de puta!» ¿Que se ha creído? O mejor dicho ¿Quién ha creído que soy yo? ¿Por quién diablos me toma?
No sabe nada de mí, ni de lo que soy capaz, pero ya se va a enterar.
Mis padres están recostados en las butacas que están al lado de la piscina.
Mi hermano y Thiago están jugando al Ping-Pong y gritan a cada nada, tienen sus momentos de rabia exacerbada y se mandan a la mierda, hasta que se les pasa y siguen jugando. Ese siempre ha sido su pasatiempo favorito, incluso llegaron a jugarlo profesionalmente. Tantos años de práctica tenía que resultar en algo.
Pero sin duda prefieren el pádel.
-¡Rafaella!-escucho mi nombre y emerjo de las aguas sacando la cabeza.
-¿Qué pasa?-le pregunto a Ro y empiezo a caminar hacia las gradas para salir por completo de la piscina.
-Te buscan.-Señala a la puerta principal de la casa que desde nuestra posición está en el segundo piso.
Lo miro extrañada y todos se ponen alerta pero Rodrigo los tranquiliza haciendo una señal con la mano.
Se me cruza por la mente que sea Francesco, le dije que estamos en Mykonos y le pedí que viniese si podía.
Me envuelvo en una toalla y espero un ratito para dejar de chorrear agua por todos lados.
Camino con su enorme cuerpo delante.
-¡Dale, Ro, dime quien es!-a este hombre le gusta el drama.
-Es una verdadera sorpresa.-Sonrió como pendeja-.¿Puedes o te ayudo?-pregunta, sabiendo que mis pies están mojados y puedo resbalar.
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IMPERIO
Teen Fiction«PRIMER LIBRO DE LA BILOGÍA TORMENTA Y OSCURIDAD» Ellos han estado en guerra desde que nacieron. El poder los ha acompañado desde que decidieron gobernar. La tormenta y la oscuridad no se han visto las caras. Una cadena imposible de romper. Un im...
