—No, no. Quiero ir.
Le avisó a Takiro que se iba a quedar a dormir en la casa de Bokuto. Este le contestó que tuviera cuidado y que esperaba que durmiera en el cuarto de invitados. Akaashi respondió que sí, que no habría problema y que nunca habían dormido juntos. Takiro solo le clavó el visto.
La fiesta no era de ninguno de los integrantes del equipo. Era en una casa de uno de los amigos de Sarukui, y por lo que comprendió Akaashi mientras iban en el auto, eran chicos de su edad y quizá un poco más grandes. No le molestó mucho, sabía que estaría toda la noche con Bokuto.
Los chicos se bañaron antes de ir a la fiesta, por lo tanto habían pasado por la casa del capitán. Cuando salieron para volver al auto, los estúpidos le silbaron divertidos a Akaashi al verlo usando ropa de Bokuto y con el cabello mojado. Obviamente los insultó.
—No hay espacio. O Konoha va sobre el regazo de Washio o Akaashi sobre Bokuto.
—¿Por qué no puede ir Washio sobre mí?
—Porque eres pequeño —respondió Bokuto observándolos.
—Bien, ¿quién va con quién?
Bokuto miró a Akaashi.
—¿Quieres ir sentado sobre mí? Sino al revés.
El pelinegro negó.
—Yo sobre ti.
—¡Está bien!
Quien se había sumado era Komi, que vivía cerca del capitán.
—¡Un aplauso para la parejita que se sacrificó por Konoha y yo —gritó Washio, ganándose risas por parte de los restantes. Konoha solo sonrió forzado.
Akaashi solo le dedicó una mirada de muerte y se sentó sobre Bokuto, cerrando la puerta con fuerza. El mayor solo miró a su amigo y sonrió.
—Arruinamos tu plan.
—¿Cuál plan? —Konoha frunció el ceño.
—Sentarte sobre Washio, obvio.
El nombrado los miró de reojo.
—Ay, cállate. Imbécil.
Bokuto rió y llevó sus manos a las caderas de Akaashi, apoyando su mentón en su hombro.
—Akaashi.
—¿Sí, Bokuto-san?
El auto había arrancado.
—¿Podremos besarnos esta noche?
La poca vergüenza de Bokuto contrastaba con toda la que tenía Akaashi. Miró de reojo a los demás, dándose cuenta que los miraban disimuladamente.
—Bokuto-san —carraspeó, sintiendo sus mejillas arder.
—Uno o dos besos, por lo menos. Como compensación por ganar el partido.
Los demás se quejaron.
—No lo hiciste solo —Konoha se quejó.
Akaashi y Bokuto los ignoraron.
—¿Qué piensas, Akaashi?
El mayor acarició sus caderas. Akaashi tragó con fuerza, sintiendo su cuerpo arder.
—Lo pensaré, Bokuto-san.
Al llegar a la fiesta, el equipo se dispersó. Cada uno se fue por diferentes caminos, excepto Akaashi y Bokuto, quienes fueron a prepararse tragos juntos.
—Kuroo-san hizo el mismo trago —dijo el menor observando a Bokuto.
—Ah, sí. Kuroo —asintió, terminando de mezclar—. El que besaste, ese Kuroo.
—Es el único Kuroo que conozco, Bokuto-san —dijo mirándolo serio, tomando el vaso.
El mayor lo miró.
—¿Pero te gustó su beso?
—Supongo que sí.
—¿Y los míos?
—¿Los tuyos qué, Bokuto-san?
—¿Te gustan?
—Sí.
—¿Más que los de Kuroo?
Puso los ojos en blanco y asintió.
—Sí.
—Bien —Bokuto le sonrió, menos serio que antes—. Porque esta noche te haré olvidarte de él.
Akaashi sintió su piel ponerse de puntas al escuchar esa frase y atontado lo siguió entre la multitud. Cuando Bokuto llegó al medio de la gente bailando, se dio vuelta y sonrió, encontrándose con la figura seria de Akaashi.
Tomó su mano y se movió al ritmo de la música, acercándolo. Akaashi bebió un poco, sonrojándose más.
—¿Está rico tu trago, Akaashi?
—Sí. Gracias, Bokuto-san.
—¿En serio nunca me dirás Kotaro?
Se encogió de hombros.
—Por ahora estoy bien con como te digo.
—Pues yo no —hizo un puchero, haciéndolo girar. Akaashi bebió y volvió a observarlo—. Por lo menos, como compensación, llámame por mi nombre esta noche.
—¿Compensación por ganar el partido? —preguntó alzando una ceja, sonriente.
Bokuto asintió.
—Sí.
—¿Esa será tu excusa para tener todo lo que quieras esta noche?
—¿Está funcionando? —preguntó tomando su cadera y acercándolo.
Akaashi pasó su brazo por detrás de su nuca y mordió su labio inferior.
—Claro que sí.
—¿Sí, qué?
—Sí, Kotaro.
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Radar | Bokuaka
FanfictionNo debía estar prestándole atención a otras cosas mas que a la escuela. Pero ahí estaba, distrayéndose con alguien que solo vio por un segundo. Cuando Akaashi Keiji se topó con el dulce chico de segundo año, se dio cuenta que sus padres estaban equi...
