Si hay algo que Harry agradece es ser un Omega puro, si claro que aprecia la gran fuerza que posee y aquellas habilidades que Alfas de cualquier tipo y Omegas no puros carecen, pero lo que más ama es lo poco que dura su celo pues es solo un par de días de agonía y no lo mal entiendan le encanta tener el nudo de su Alfa dentro suyo, sentirse lleno, en paz después de cada ola y observar como su pancita crece por almacenar el semen de su Alfa y tal vez a sus próximos cachorros; sin embargo, sus músculos suplican por piedad después de la doceava ola del primer día.
Louis se encuentra fuera asando la carne para su Omega quien se encuentra descansando en el nido, el sol comienza a salir, lo que quiere decir que otra ola de calor se aproxima para su bello rizado y es su deber como Alfa mantenerlo hidratado y alimentando, además de bien follado por su puesto, claro que Harry insiste que el puede levantarse del nido y hacerlo por su cuenta, y aunque el Alfa ama lo fuerte e independiente que su Omega es, eso jamás se lo permitiría no cuando esta en celo y necesita recuperar sus energías para al menos 20 horas más de sexo.
—¡Alfa!
Se escucha un grito desde el interior de la cabaña y de inmediato Louis sabe que su tiempo terminó y su Omega lo necesita, tomando un puñado de bayas, que hará comer al rizado, vuelve al nido.
—Aquí estoy, mi precioso Omega, come esto.-el casto acerca las bayas al rostro del menor, quien comienza a comer lentamente.
Una vez que se ha terminado los frutos, Harry trama al regazó de su Alfa, quien gracias a la madre luna se encuentra desnudo.
—Te necesito, Alfa.-dice l menor mientras menea sus caderas sobre la creciente erección del castaño, Harry conecta sus labios en un apasionado beso.-Tu nudo, por favor.-chilla el Omega desesperado por sentirse lleno.
Louis calla los lloriqueos de su Omega con húmedos besos hasta que grandes cantidades de lubricante natural comienza a mojar su entre pierna y en un solo movimiento tumba a el rizado sobre el nido dejándolo atrapado entre su cuerpo y las telas, el Alfa gruñe con posesividad mientras toma a su Omega de las caderas y olisquea su cuello.
—Mío.-gruñe una vez más, sus ojos se encuentran totalmente dilatados solo un pequeño aro azul en ellos.
La mirada intensa de su Alfa sobre él, hacen ronronear al Omega sonrojado, rizos despeinados y labios irritados. Louis comienza a besar el cuello de Harry dejando algunas manchas de saliva a su paso, sus labios bajan hasta los pezones efectos del Omega y comienza a jugar con ellos haciendo que el rizado gima.
—¿Te gusta eso, Omega?-pregunta el Alfa mordiendo suavemente mientras su mano masajea el pezon que no está siendo maltratado por sus dientes.
—Si, Alfa.-contesta el menor quien se retuerce desespera, pues si le encanta que el castaño juegue con él y lo toque con deseo y devoción, pero ahora un ola lo está golpeando y no es el mejor momento para todo este juego previo.—Quiero tu nudo, Alfa.-gime el menor cerrando los ojos tratando de retener las lágrimas frustradas que albergan sus ojos.
Con sus ojos cerrados, el Omega no logra observar el momento en el que el Alfa se abre paso hasta el lugar renter sus piernas, hasta que una mordida en su muslo l hacen reaccionar.
—Abre las piernas para tu Alfa.- ordena el mayor mientras besa la piel a su alcance.
Harry obedece de inmediato plantando sus pies sobre el nido y abriendo sus piernas hasta exponer su entrada. El Alfa se queda observando como el líquido transparente escurre del agujero, el olor a lavanda, margaritas y miel se hace más fuerte y es inevitable cuando Louis se agacha y comienza a devorar la entrada de su Omega, lamiendo y chupando con fuerza, bebiendo el sabroso elixir como hombre en el desierto.
Los vellos en todo el cuerpo del Omega se ponen de punta mientras las lágrimas ganan la bata y comienzan a bajar por sus mejillas, jadeos y gemidos por igual como ponen una melodía y cuando la lengua de Louis se abre caminí entre sus paredes más íntimas el Omega grita de placer liberando tiras de semen sobre su abdomen, pero eso no es suficiente.
—Luces precioso así, Omega, corriéndote solo por mi lengua.-halaga el mayor mientras el rizado trata de recuperar su respiración.—Ahora déjame darte lo que necesitas, amor.
El Alfa no deja que el Omega se recupere de su reciente orgasmo cuando ya lo está moviendo a su antojo, como si de una pluma se tratase, acomodándolo en cuatro. El único contacto previo que tiene el Omega antes de que Louis lo penetre de una estocada y comienza a mover sus caderas como si su vida y la de su Omega dependieran de ello, es un suave beso en su espalda baja.
—¡ALFA, SI TAN LLENO!-gime el menor mientras el glande de su Alfa maltrata su punto dulce sin cesar, el pene de su Alfa es largo, ancho y lo llena tan bien que Harry puede sentir lo en la parte baja de su abdomen.
Como si leyera su mente, Louis coloca su mano donde se encuentra el pequeño bulto, que no sólo está compuesto por todo el semen que ha dejado dentro de su Omega si no también de su verga llenándolo.
—Mírate, Omega, tomándome tan bien.-Louis presiona las caderas del rizado jalándolo hasta chocar contra su pelvis y llegar imposiblemente más profundo en él.—¿Puedes sentirme, justo aquí?
Demasiadas cosas pasan a la vez cuando el "Aquí" sale de la boca del Alfa. Primera su mano derecha viaja hacia el abdomen del menor alcanzando a palparse dentro del Omega, su otra mano se enreda en los largos rizos y tira de ellos con fuerza mientras sus caderas se mueven particularmente fuerte haciendo que se desestabilice y caiga sobre su torso contra el nido sus brazos desparramados a su costados mientras su orgasmo lo golpea una vez más empapando las pieles de su nido, y junto con todo eso puede sentir a su entrada siendo forzada por el nudo de su Alfa que pronto los une.
—¡ALFA!-jadea el Omega sintiendo todo su cuerpo temblar, sus músculos duelen, su piel no deja de secretar sudor sin importar las gélidas temperaturas del exterior, su respiración sigue siendo errática y lo único que lo ancla a la tierra es el peso de su Alfa sobre él mientras le reparte suaves besos y con cuidado los gira en sus costados murmurándole palabras bonitas y promesas de amor que lo hacen ronronear.
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EVOLUCIÓN
FantasyLouis, un alfa del norte que desea vengar la muerte de su madre. Harry es un lindo omega que se interpone entre un alfa y su venganza. ?Las correcciones se harán una vez que la historia esté terminada, una disculpa de antemano por la falta ortográfi...
