H&L

2.4K 243 94
                                        

La respiración de Harry se corta, su mente se vuelve espuma y puede jurar que Koa se desmayó. El Alfa, su Alfa acaba de preguntarle si puede cortejarle y por la luna si eso no es lo que Harry quiere, pero no es tan sensillo. Para empezar son de manadas diferentes-lo cual no es precisamente un problema-la cosa es que son los próximos líderes de dichas manadas y un cortejo lleva a una marca y esa marca significa una unión eterna y en entre más lo piensa el Omega más lo quiere, pero ¿unir dos manadas para la eternidad?

El rizado quiere gritarle que si y besarlo hasta que su respiración se corte por otra razón muy diferente. Harry ya no quiere pensarlo más, su manada siempre dicen que la familia es lo más importante, y este alfa, Louis es su familia. puede sentirlo ademtro en su alma.

Todo comienza con un pequeño asentimiento un movimiento tan tenue que el mayor no lo nota.

El silencio comienza a poner nervioso al Alfa. El castaño no sabe como es que tomo la decisión apresurada de cortejar al Omega, pero las palabras ya estaban fuera antes de que pudiera procesarlas, claramente Vidarr esta extasiado ante la idea y si se permite ser sincero consigo mismo, Louis también lo esta.

Harry sube su mano hasta la mejilla del castaño dando una suave caricia, el acto hace que los pedazos de cielo caigan sobre él de inmediato.

—Si.-asiente firmemente el menor con una sonrisa gigante en el rostro.—Quiero que me cortejes, Alfa.

Louis suelta un suspiro que no sabia estaba reteniendo, pronto pega su pecho al del rizado, Alfa y Omega comparte respiración, el calor de sus bocas rozándose con ternura expectantes a lo que pasará después. Harry no puede hacer otra cosa más que sonreír a la proximidad de su Alfa, complacido con la ola de calor que emana de la dermis de Louis cubriendo su fría piel, el Omega no puede evitar ronronear ante todas estas sensaciones.

El Alfa mira al hombre rizado debajo de él con lo que solo se puede describir como amor, Louis junta sus labios en un suave beso que Harry pronto corresponde envolviendo sus cuatro extremidades alrededor del castaño, al sentir el firme y amoroso agarre de su Omega, el Alfa comienza a ronronear, y aunque su ronroneo es más como un retumbar fuerte y constante en su pecho, el sonido logra relajar a su Omega tanto como el suave ronroneo de Harry hace con él.

El beso continúa por unos minutos hasta que el Omega se separa para tomar aire.

—Mis pulmones no son tan grandes como los tuyos, alfa.-el menor hace un pequeño puchero mientras trata de meter tanto oxígeno como puede a sus alvéolos.—Dame un respiro.

Louis hace un sonido divertido, algo como una risa nasal, el castaño decide dejar a Harry respirar mientras él se ocupa de besar la dermis de su cuello mientras su mano derecha viaja hasta los pantalones del ojiverde.

—¿Puedo, Omega?-pregunta el castaño saliendo de la curva entre el cuello y el hombro de Harry.

—Hazlo, Alfa.-asiente el menor ayudando al castaño a empujar la tela por sus piernas.

Un gruñido escapa de Louis cuando observa que el rizado no lleva nada debajo de sus pantalones. La semierección del Omega se encuentra expuesta para él, pero más importante-para Louis-el pequeño agujero de Harry esta ahí rosado y humectado con lubricante natural. El Alfa comienza a salivar listo para atacar la entra de su Omega y saborear el líquido pegosteoso que sale del menor.

—Alfa, dame un beso.-chilla el ojiverde en una suave orden que en vez de ofender al mayor con su exigente comportamiento, lo hace sonreír con ternura, el Omega se apoya de sus piernas para acercar al Alfa hasta él.

Louis lo complace y atrapa sus labios en un beso profundo y lleno de deseo, sus leguas exploran sin cuidado las cavidades de sus bocas, mientras sonetos de placer se quedan rebotando entre las paredes del beso compartido.

EVOLUCIÓN Donde viven las historias. Descúbrelo ahora