El caos vuelve después de diez años en donde Felix y Hyunjin se reecuentran pero con ello atraen de nuevo todos los problemas que quedaron sin resolver en el pasado.
¿Podrá la vida darles una oportunidad de ser felices? O ¿Definitivamente su destino...
—Dijiste que querías hablar conmigo, ¿de qué trata?—cuestiono Hyunjin mientras abrían el restaurante.
Minho no sabía si decirle o no a Hyunjin lo que sabía de Felix.
Justo en el momento que Minho iba hablar, la campanilla avisaba que alguien había entrado.
Los padres de ambos estaban de nuevo ahí.
—Tenemos que hablar—habló serio Park—Y me vale una mierda que no quieras Hyunjin—lo miro serio—Rio entrego a Jeongin a la policía ayer por la noche—soltó Park.
Minho y Hyunjin se vieron pensando lo mismo, ¿quién demonios era Rio?
—Algún día pasaría, tendría que pagar por la mierda que ha hecho—contestó Hyunjin mirandolos cansado, ya no quería verlos más por ahí.
—¿Y quien demonios es Rio?—se atrevió a preguntar Minho.
—Creo que te interesará saber Hyunjin—lo miró serio su padre—La mafia brasileña ha crecido en estos últimos años, arruinandonos todo y pidiendo nuestras cabezas, ¿sabes quién es el jefe Hyunjin?—presiono Park y Hyunjin lo miro atento—¡El hijo de la persona que mato ese rubio estúpido con el que te involucraste hace años!—elevó su voz Park.
—Ha estropeado cada cosa que hemos hecho, no había visto a alguien tan decidido y con tantos pantalones para enfrentarse a nosotros—murmuro el padre de Minho—Encontraron el cuerpo de Alek hace dos días—Hyunjin lo miró con sorpresa—Ese niño no esta jugando—sentencio el señor Lee.
—¿No eras el terror en vida propia Park?—hablo en tono de burla Hyunjin—¿Por qué te asustaría un simple niño?—lo vio serio el pelinegro.
—¡Por que no había visto a alguien tan málditamente loco como tú en años Hyunjin!—le tomo de los hombros—¡Y por que todo esto es tú jodida cúlpa!—lo zarandeo y Hyunjin lo miro mal empujandoló lejos de él.
—¡No me metas más en tu mierda!—elevó su voz Hyunjin—¡Me importa un carajo ese niño!—lo miro mal—¡Arreglatelas como puedas, que los años de experiencia que tienes, no se te caigan por un niñito que juega a ser malo!—le gritó empujandoló lejos de él.
—¡No es un puto juego Hwang, ese niño es más inteligente y loco de lo que crees imbécil!—lo apunto—¡Si no estamos juntos, van a rodar nuestras cabezas!—le advirtió.
Los Lee no decían nada al ver a padre e hijo pelear, parecía que en cualquier momento alguno de los dos soltaría un golpe.
—Ten por seguro que si ese imbécil se mete conmigo, su juego de ser el gran msfioso, terminará—dijo en tono bajo Hyunjin—No le tengo miedo, he pasado tanta mierda, como para que un niño venga asustarme, ¿crees que de un día al otro me olvidaré de lo que aprendí y viví por años?—le cuestiono, perdiendo la paciencia—¡Si quiere mi cabeza, se esta tardando en venir por ella!—fue lo último que dijo Hyunjin antes de salir del restaurante hecho una furia.
Un niño no iba a venir asecharlo y a querer a jugar al juego del gato y el ratón con él, ahora Hyunjin lo sabía, las amenzas seguramente venían de él.
Y ahora con Felix en la misma ciudad, todo era un jodido problema, tenía que encontrar la manera de sacar a Helen y a Felix del país, antes de que ese loco si quiera se atreviera hacerles algo.
A esas alturas, estaba seguro que ese jodido niño sabía todo acerca de ellos, y seguramente también era vigilado.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Felix se encontraba frente a la escuela que salía en aquella fotografía que sostenía en sus manos.
Quería encontrar a Hyunjin, y tal vez si lo buscaba en ese lugar, podría encontrarlo.
La hora de salida estaba cercas, así que estuvo atento buscando con su mirada a la niña que salía en la foto.
Salían niños, un montón, uno detrás de otro riendo, jugando y hablando.
Hasta que la vió, era ella, la niña de cabellera pelinegra y ojos enormes.
Se apresuro hasta llegar a ella.
—Hola—saludo Felix y Helen se asusto ante su repentina aparición.
Helen se le quedo viendo fijamente, sabía que había visto antes su cara pero no sabía dónde.
Helen movió su mano saludando.
—Hola, me llamo Felix—se presento Felix con un cálida sonrisa y a Helen le pareció agradable, no había conocido a alguien así como él nunca, su vibra era única—Estoy buscando a esta persona—Felix le mostro una foto y Helen pudo ver a su tío Jinnie en la foto.
¿Por qué aquella persona buscaba a su tío?
—¿Puedo ayudarte en algo?—una voz apareció haciendo que Felix se girará.
Al hacerlo lo encontro a él, era Hyunjin, Hwang Hyunjin estaba frente a él.
Por su lado Hyunjin se quedo congelado en su lugar viendo a Felix sin decir nada.
De pronto vió al pelinegro acercarse a él con los ojos llenos de lágrimas.
Sin previo aviso Felix se abrazo a él, sintiendose por una vez confiado y seguro de quién era, ver a Hyunjin lo había hecho sentirse en una especie de hogar, lo había hecho sentirse a salvo por una vez en su vida desde aquella vez que desperto en aquel hospital rodeado de desconocidos.
—¿Qué te sucede?—Hyunjin lo alejó con un profundo dolor en su corazón—No se quién eres, ni por que me abrazaste pero te pediré que te mantengas lejos de nosotros—solto con indiferencia en su voz tomando la mano de Helen, quién veía mal a su tío, ¿cómo podía hablarle así a ese jóven? Si estaba llorando desconsolado.
—S-oy Felix—se apunto asi mismo el pelinegro—¿Tu no me conoces?—cuestiono Felix con una pizca de esperanza, quería que al menos Hyunjin lo conociera, tenía la esperanza de saber acerca de su pasado y Hyunjin era lo único que había en sus recuerdos.
—Te he dicho que no se quién eres—hablo de nuevo Hyunjin—Así que no te acerques más a mí—solto duramente haciendo llorar al pelinegro quién negaba.
—P-ero—Hyunjin no le dejo terminar y comenzo a caminar lejos de él junto a la pequeña.
Hyunjin tenía un gran nudo en su garganta, en cualquier momento se echaría a llorar.
—¡Espera!—Hyunjin ignoro el gritó de Felix apresurando su paso—¡Por favor Hyunjin!—volvió a gritar siguiendoló.
Helen se soltó del agarre de su tío y corrió hacia el chico que lloraba, abrazandose a él.
Hyunjin volteo a verla sorprendido mientras Felix también la abrazaba.
Helen lo había recordado, él salía en una foto con su mamá, una foto que su tío le había enseñado, ese chico era amigo de su madre, y no entendía por que Hyunjin había negado conocerlo.
—Vuelve aquí Helen—le ordenó Hyunjin con su voz apunto de quebrarse—¡Ahora!—elevó su voz Hwang y la niña no pudo evitar asustarse, jamás había visto a su tío de esa manera.
El reencuentro por fin había sucedido, después de años ahora los tres de encontraban en el mismo lugar.