Todas conocemos a Christopher Morgan, el hombre sexy, celoso, tóxico, líder y posesivo.
Lo que no conocemos es a su esposa Nyx, ella puede mostrar la otra cara de Christopher. Un amor algo sano, donde los dos son iguales pero se aman.
La palabra ama...
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Nyx Velour
Despierto frente a una ventana que daba vista a todo Londres, la gran mano que se colaba por debajo se la daban sosteniendo mi cintura hizo que mirara a mi lado con una sonrisa.
— Buenos días — le susurro al rubio que me mira hambriento.
La comida era yo.
— Privet / Buenos días. — me habla en ruso.
Había estado con este hombre por exactamente cuatro días, que eran los días que me habían dado para que me adecue a Londres, pero lo que no estaba en mis planes es encontrarme con un rubio alto, con un cuerpo de Dios, el cabello largo, ruso y con un sexo que te hacía ver el sol.
Mi encuentro con él, fue la misma noche donde dije que no amaba a Christopher, Liam decidió llevarme a una discoteca para animarme y vaya que me anime.
El rubio se me acercó con claras intenciones y yo no era quién para negarme, vaya que no lo hacía.
Mi celular empieza a sonar y yo decido atender el llamado.
—¿Sí? — pregunto.
—¿Dónde diablos estás? — la voz de Kalea enoja se escuchó al otro lado de la línea.
—Con un hombre guapo despertándome después de follar — contestó mostrándole una sonrisa al rubio.
— Mierda, Nyx tus días de descanso acabaron, tienes que volver. — me regaña.
— Estaré por la tarde, ya sabes, debo despedirme bien.
— Bien, cuídate y trataré de controlar a tu exesposo.
— ¿Qué tiene que ver él? — pregunto confundida.
— Muchas cosas, créeme.
Después de decir eso me corta el llamado y el ruso empieza a dejar besos en mi cuello.
— My dolzhny pozavtrakat'. / Deberíamos desayunar.
Mis palabras hacen que él suelte una risa en mi cuello, mientras asiente dejo un beso en sus labios y me levanto desnuda de la cama.
Tomo una de sus camisetas colocándomela para ir hacia la cocina con él siguiéndome.
— Te queda bien. — me alaga.
— Lo sé. — digo presumida.
Siempre que respondo así hace que una sonrisa se asome por su rostro.
Encanto Nyx Velour a la orden.
— Me has dejado muy marcada — me quejo cuando sirvo los hot cakes.